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Antón Chéjov
“Sólo durante los tiempos difíciles es donde las
personas llegan a entender lo difícil que es ser
dueño de sus sentimientos y pensamientos. “
Antón Chéjov
¿Cómo motivar a un equipo en 10 pasos?
Una de las principales funciones de un líder además de planificar, organizar y gestionar, es motivar a su equipo para que este sea lo más productivo posible, lo más eficaz, y además que este esté a gusto con el trabajo que está desempeñando. Si un equipo está completamente motivado será capaz de alcanzar cualquier objetivo y de forma mucho más exitosa. Nos centraremos en un equipo empresarial pero dichas directrices son aplicables a cualquier equipo, a continuación os expondré 10 claves imprescindibles a la hora de tener a un equipo motivado:
1. Automotivación: Principalmente la primera persona que debe estar motivada debe ser el propio líder, es el encargado de transmitir su energía al resto del equipo y un modelo a seguir, siendo capaz de enfrentarse a situaciones límite con la mayor seguridad.
2. Involucración: Nunca está de más que el líder comparta y realice el mismo trabajo que el que desempeñan sus miembros, denota cercanía y que no se le caen los anillos por nada, y de cabeza elimina esa imagen de líder que simplemente observa el trabajo de otros.
3.Comunicación y escucha: Se trata de un factor primordial ya que el líder debe mantener una comunicación continua para conocer los problemas, soluciones y demás inquietudes que su equipo pueda tener.
4. Conocimiento El líder por antonomasia conoce todas las entrañas de la empresa, sabe cómo funciona todo para así poder organizar de forma más efectiva. Así como conocer a absolutamente todos sus miembros y las funciones que desempeñan.
5. Intraemprendimiento y creatividad: Es de vital importancia que los miembros de un equipo puedan libremente emprender desde cualquier puesto, que sus iniciativas sean escuchadas y también empleadas para resolver algún problema o para continuar creciendo. Todas las ideas deben ser compartidas y valoradas, el líder debe continuamente crear situaciones tipo brainstorming para explotar al máximo el talento de su equipo.
6. Transparencia: No sólo el líder debe conocer el entramado empresarial, si no todos los miembros deben estar al corriente de las actuaciones, decisiones y proyectos que se están llevando a cabo, por consiguiente la transparencia transmite confianza.
7. Agradecimiento y recompensa: cuando las cosas se hacen bien, ¿por qué no decirlo? Si un empleado siente que su trabajo ha sido correcto continuará motivado, estará más contento y será más productivo en futuras funciones, las palabras son gratis, y con pocas y buenas se puede conseguir mucho. Asimismo, recompensar el trabajo con cualquier tipo de incentivo (todo depende de las preferencias de los trabajadores) contribuirá a la felicidad del empleado.
8. Positividad: Un líder no puede flaquear, siempre debe adoptar una actitud positiva ante cualquier circunstancia, sea buena o mala, ya que buscando la parte positiva de las situaciones es mucho más fácil encontrar soluciones que problemas. La capacidad para afrontar situaciones límite y asumir riesgos determinará el potencial de un líder.
9. Fijar metas: Para todo equipo es importante tener objetivos tanto individuales como grupales. Es más, los objetivos individuales deben ser acordes a los grupales y estar alineados con ellos para que ambos tipos de objetivos sean efectivos. De esa forma, el colaborador sentirá que, a la vez que alcanza el objetivo del grupo, también está satisfaciendo sus necesidades individuales.
10.Imagen: Por último y no menos importante, ya que éste es la cabeza visible del equipo tanto a nivel externo como interno, la imagen que debe dar un líder generalmente debe ser humilde, disciplinado, responsable, enérgico, organizado, comunicativo e innovador.
Visto en http://jcvalda.wordpress.com/
Publicado en Coach, Coaching, Liderazgo, Motivación
Etiquetado Coach, Coaching, liderazgo, MOTIVACION
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Jordan Belfort
“No importa lo que te haya ocurrido en el
pasado, no eres tu pasado,
eres los recursos y las capacidades que hayas
recogido de él.
Y esa es la base para cualquier cambio.”
Jordan Belfort
La responsabilidad de ser responsable
por
Hay una palabra que me fascina, sobre todo desde que conocí su significado: “Responsabilidad”.
Deriva del latín responsum, que a su vez significa “obligado a responder sobre algo o por alguien”.
A su vez, responder del latín respondere, tiene varias acepciones entre las que destaco dos:
– “Contestar, satisfacer a lo que se pregunta o propone”.
– “Satisfacer al argumento, situación, duda, dificultad o demanda”.
Creo que el contexto global actual y por extensión el organizacional, caracterizado por la duda, la demanda, la incertidumbre, el cambio continuo y la desconfianza generalizada, requiere de personas que crean firme y sinceramente en la casi obligatoria necesidad de contestar, de satisfacer, de responder, de dar la cara sobre la genuina base de sus convicciones más profundas.
La responsabilidad como valor, trasciende siempre al rol o función que ocasionalmente ocupamos en una empresa u otro tipo de organización… o en la vida misma!.
La responsabilidad también consiste en ser consciente del impacto que lo que uno hace, insisto, más allá de su rol, generará producto de su proceder ya sea a través de una decisión de negocio, una palabra o un simple juego.
En una Organización, la responsabilidad debería trascender al cargo, impulsando a ser, pensar y ejecutar responsablemente; sean “CEOS” de una compañía, Gerentes, Administrativos, Mandos Medios o Pasantes.
El devenir actual, y por lo que se vislumbra el futuro inmediato, requiere dar respuestas independientemente de la posición o cargo funcional; los cambios continuos nos obligan a comunicarnos y a trabajar de una manera tal vez distinta o “nueva” para muchos.
La necesidad de hacer valer ideas, aportes y convicciones “responsablemente”, sea tal vez uno de los pocos puntos de apalancamiento que quedan, so pena, de vivir en un estado de continua victimización, generado por situaciones que si bien puntualmente uno no tal vez no haya propiciado, es cierto que la propia irresponsabilidad contribuye a incrementar mediante la no respuesta, el dejar todo como está, el seguir zafando, y otra serie de comportamientos.
En mi libro, “La empresa pendiente: cambio organizacional a través de las personas” (Ediciones Ugerman, 2014), analizo, los cambios que impactan en la empresa y lo que creo, debieran ser las respuestas, o por lo menos, las preguntas “responsables” que como miembros de una organización debemos estar dando o formulando, o al menos ayudar a quienes deberían darlas.
Todo lo demás, viene después. Si usted es percibido como persona de convicciones y respuestas con las que se podrá coincidir o no, pero que las brinda y que responden de acuerdo a lo que se espera de usted, lo llamarán “líder”, “referente”, “jugador clave”, “número 1”, y una serie de rótulos más, que resultarán exclusivamente de su proceder responsable, más que ser adjetivos de moda propios de la jerga de “negocios”.
Visto en http://jcvalda.wordpress.com/
Publicado en Cambio, Coach, Coaching, Responsabilidad
Etiquetado Coach, Coaching, Responsabilidad
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El difícil arte de equilibrar la vida personal y el trabajo
Por Dinorah Jiménez Siles
Todos conocen a alguien que trabaja día y noche, que se lleva el trabajo a casa o que extienden su jornada en la oficina, sin darse cuenta de que termina relegando otros aspectos de su vida. Aquellos trabajadores que, de forma gradual, van perdiendo estabilidad emocional y se convierten en adictos al control y al poder son llamamos «trabajólicos» o «workaholics» (derivado de su nombre original en inglés). Ambas, son formas de denominar a los «adictos al trabajo».
Si bien no hay una definición médica para esta condición, algunas formas de estrés y el trastorno de personalidad obsesivo-compulsiva pueden estar relacionados con el exceso de trabajo. Generalmente son personas perfeccionistas, incapaces de delegar tareas o de saber decir que no a las demandas de su jefe o compañeros. También puede ser que tengan problemas para organizarse, carezcan de estrategias para organizar el tiempo e incluso acarreen problemas familiares por lo que elijan posponer su regreso al hogar.
La adicción al trabajo, a diferencia de otras adicciones, es difícil de identificar. Además de que el adicto al trabajo suele negarlo, se trata de una de las adicciones de comportamiento más aceptadas y justificadas socialmente. Trabajar más de la cuenta pareciera hoy ser algo respetable. En un intento por progresar y ante la alta competitividad del mercado, tener que esforzarse mucho en el trabajo suena lógico y necesario. El punto es que las personas con adicción al trabajo suelen trabajar fuera de hora sin que esto sea necesario, dedicando un tiempo excesivo a su labor profesional y sintiéndose mal si no lo hacen.
De modo que, hay en el workaholic una necesidad incontrolable de trabajar de forma constante.
Es así como se desinteresan por otras facetas de su vida, como hobbies o relaciones personales. Así, tienden al aislamiento, al malhumor y derivan en problemas de salud, tiempo libre muy reducido y alteraciones del sueño.
Trabajar en exceso no sólo es malo para el individuo, sino que a largo plazo termina siendo poco ventajoso para la empresa en la que el workaholic se desempeña ya que aumenta la probabilidad de que la persona desarrolle alguna patología física o psicológica, o tenga algún problema familiar, lo cual en definitiva, de una u otra forma, afecta su desempeño laboral.
Claramente, no toda dedicación intensa al trabajo es adicción. Hay personas que trabajan mucho pero que saben desconectarse en su tiempo libre y disfrutarlo. Lo cierto es que, un empleado que puede equilibrar las actividades laborales, familiares y personales siempre será un empleado que rendirá más a largo plazo. Por eso, es necesario plantearse si el trabajo es un disfrute o una vía de escape; y no dejar de destinar tiempo a otros aspectos de la vida, ya que esto terminará impactando positivamente en el desempeño laboral. Es importante poder reconocer cuándo el trabajo puede ser terminado otro día y escoger las prioridades de forma saludable, recordando que la clave está en alcanzar el tan escurridizo equilibrio vida/trabajo.
Tener una vida personal plena también mejora radicalmente la productividad laboral.
Por: Fernando Gabriel Scinardo Profesional Universitario de Relaciones Laborales
Publicado en Autocontrol, Coach, Coaching
Etiquetado Autocontrol, Coach, Coaching, Equilibrio vida trabajo
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26 Lecciones para preparar a tu hijo para el mundo real
por Carlos A. Gonzalez
Es difícil saber cómo será la vida y el mundo real adulto cuando somos unos niños o adolescentes, y ojalá alguien pudiera advertirnos para prepararnos adecuadamente para sobrevivir a la “jungla”.
Hemos recopilado 26 lecciones que creemos un niño o adolescente debería conocer. Si tienes hijos, imprime este artículo y encárgate de que llegado el momento pueda tenerlo a mano, ya que la vida puede ser dura o no ser como nos imaginamos, pero sabiendo lo que nos vamos a encontrar, la verdad es que merece la pena vivirla con intensidad.
1. En la escuela primero aprendes la lección y después tienes el examen. En la vida real, te examinas constantemente, con la diferencia de que primero te enfrentas a las pruebas de la vida y después aprendes la lección.
2. Sé amable con los “Nerds” (los empollones de la clase), ya que existe una alta probabilidad de que en el futuro acabes trabajando para ellos. Esto lo dijo el propio Bill Gates.
3. No todo el mundo va a quererte. Es duro decir esto, pero probablemente sufras muchos rechazos, por lo que no pierdas ni un minuto más del necesario con una persona que no está dispuesta a perder ese tiempo contigo.
4. La televisión no refleja la vida real, ya que en la vida real, las personas no pasan tanto tiempo en una cafetería, pues tienen que irse a trabajar.
5. Cuando eres niño se consiguen muchas cosas llorando, pero en la vida real, si quieres algo, no lo conseguirás con el llanto. Deberás esforzarte duramente para lograrlo.
6. Puede que tus padres sean pobres, que no tengan estudios y tengan unos trabajos muy mal pagados, hasta el punto de que pienses que ellos no pueden enseñarte nada. Con el tiempo descubrirás que los mejores consejos que una persona recibe, por regla general son de sus propios padres, ya que son las últimas personas en el mundo que querrían lastimarte.
7. La vida no siempre es justa. Deberás acostumbrarte a las injusticias, pero nunca venirte abajo cuando se de una injusticia. Todo lo contrario. Lucha por lograr lo justo.
8. No podrás ganar todas las batallas que se te presenten en la vida, así que elige muy bien las que estás dispuesto a pelear.
9. Cometerás muchos errores y probablemente tendrás algún que otro fracaso. Cuando eso ocurra, no culpes ni a la suerte, ni a tus padres. Asume que la culpa es tuya y aprende la lección para la próxima vez.
10. Nunca podrás contentar a todo el mundo. En la vida deberás tomar decisiones que probablemente no contenten a algunas personas y a otras sí. Recuerda siempre que en la toma de decisiones, debes hacer lo que te diga el corazón.
11. Aprende a ser goma y acero. El acero es duro y resistente. Hay que ser como el acero cuando se trata de los comentarios, ataques y críticas destructivas cuyo único fin es intentar hundirte. La goma es flexible, por lo que intenta ser como la goma cuando trates con personas que puede que piensen de forma diferente o tengan opiniones distintas a las tuyas.
12. Sé una persona honesta e íntegra. La honestidad y la integridad son dos pilares fundamentales de una persona digna. Haz siempre lo que creas que es correcto y recuerda que puedes tardar años en ganarte la confianza de los demás, y únicamente en unos minutos puedes destruirla por completo.
13. Nunca dejes de aprender. Como dijo Warren Buffett, hay dos tipos de personas que fracasan en la vida: las que no saben nada y las que creen saberlo todo. Sé humilde para continuar aprendiendo de las personas. Se aprende de quien menos te lo esperas.
14. No busques la felicidad. Si te empeñas en buscarla, jamás la encontrarás. Haz aquello que te gusta, rodéate de personas válidas y sanas, sé una persona honesta, íntegra y humilde, consciente de que en esta vida hay que trabajar duro y esforzarse, y sólo así, la felicidad te encontrará a tí.
15. La vida es una competición constante, donde suele ganar aquella persona que no se rinde ante las adversidades. Recuerda que una carrera no la gana el más rápido, sino aquella persona que continúa corriendo cuando el resto ha aminorado el ritmo.
16. El 90% de los problemas que sufrirás en la vida adulta será debido al dichoso dinero. Te dirán que el dinero no es importante, pero aún así, intenta tener una economía saneada para no tener que comprobar que es falso eso de que el dinero no ayuda a que seas más feliz. En la escuela, instituto y Universidad no te enseñarán nada de Educación Financiera, así que aprende cuanto antes cómo funciona el dinero. (Cómo enseñarle educación financiera a nuestros hijos).
17. Ten cuidado con el dinero, ya que por conseguirlo, en ocasiones te verás tentado u obligado a hacer cosas que realmente no quieres hacer. Intenta siempre tener un código ético.
18. Nunca pierdas el buen humor. Los problemas y preocupaciones no suelen desaparecer porque nos enfademos o nos deprimamos. Te encontrarás con personas que tienen algunos días buenos y otros días malos. No te parezcas a ellos y ten siempre un buen día, ya que de lo contrario, cada vez tendrás más días malos.
19. Por regla general nos gusta lo fácil y huimos de lo difícil. Con el tiempo descubrirás, que las cosas que más valen la pena, no suelen estar en lo fácil.
20. Aún habiendo excepciones, las estadísticas nos dicen que tu primer gran amor, probablemente no sea el definitivo, así que ten cuidado con tomar decisiones únicamente por el corazón que puedan afectar al resto de tu vida. Puede que ahora no lo entiendas, pero quizás algún día debas decirle esto a tus propios hijos.
21. En la vida encontrarás 3 tipos de personas: las que están para lo bueno, las que no se quedan para lo malo y las que te acompañan en cualquier situación y circunstancia. Manda al carajo a las del grupo uno y dos.
22. Nunca intentes aparentar que eres otra persona para ganarte a un grupo de personas. En este mundo de locos y borregos, ser el raro, no es un defecto, será tu mayor virtud. Probablemente tardes tiempo en entender ésto.
23. Si tienes un sueño, lucha por ello con todas tus fuerzas. No dejes que nadie te diga que no puedes conseguir algo por el simple hecho de que esa persona no ha sido capaz de conseguirlo. (Cambia siempre la palabra imposible por improbable).
24. En la vida te aparecerán dos tipos de problemas: 1.Aquellos que no tienen solución, y por tanto no son un problema, sino algo con lo que hay que convivir. 2. Aquellos que tienen solución, y por tanto, tampoco son problemas. Enfoca tu energía en la solución, no en el problema.
25. Viktor Frankl dijo: A veces no podemos evitar que lleguen a nuestra vida situaciones que nos causan dolor, pero en nuestras manos está elegir la actitud con la que vamos a afrontar esas situaciones.
26. Como dijo Rocky Balboa a su hijo: El mundo no es todo alegría y color. Es un lugar terrible, y por muy duro que seas, es capaz de arrodillarte a golpes si no se lo impides. No importa lo fuerte que eres ni lo fuerte que puedes golpear, sino la fuerza con la que pueden golpearte. La vida golpea y golpea, pero hay que soportar esos golpes sin dejar de avanzar. Así es como se gana. Si sabes lo que vales, ve a buscar lo que te mereces, pero deberás soportar esos golpes.
Visto en http://jcvalda.wordpress.com/
Publicado en Educación, Niños
Etiquetado Educación, Lecciones para niños, Niños, Padres
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¿Por qué seguimos sobreprotegiendo los niños?
Actualmente debido al ritmo frenético, la ansiedad y las prisas del día a día, los padres intentamos compensar cualquier deseo o necesidad de los hijos con cierta desmesura evitándoles cualquier dificultad o contratiempo. El resultado es una percepción errónea del niño que se cree incapaz de resolver los problemas por sí mismo.
Protegiendo en exceso podemos perjudicar mucho más que beneficiar; debemos tener en cuenta que el niño no vive aislado, está en situación de riesgo, expuesto a peligros que debe afrontar y que le servirán de trampolín para seguir evolucionando en su desarrollo personal. La realidad cotidiana ofrece momentos de alegría, pero también decepciones… y ellos, dueños de sus sentimientos y pensamientos, desarrollarán recursos y estrategias para afrontar metas complejas.
La tolerancia a la frustración y la participación en las tristezas y en los placeres de los que le rodean propiciarán que comience a descubrir el rol que va desempeñando en su entorno social.
- El cuidado excesivo. ¿Qué significa “sobreproteger”?
Sobreproteger, el querer ”hacer la vida más fácil”, puede desembocar en que el niño muestre un comportamiento dependiente, introvertido, sin fuerza de voluntad, con alto grado de tiranía, donde busca la obtención de ayuda inmediata que le conduce a exigir en cada momento la satisfacción de sus demandas, renunciar a las propias responsabilidades, necesitar la continua ayuda y aprobación para actuar, “no realizar esfuerzos”, la inseguridad… en muchos casos los adultos fomentan las conductas más infantiles de lo que corresponde a la edad. Los niños no son autónomos porque determinadas cosas se las hacen sus padres, “les sale mejor” (desconfianza) y “tardan menos tiempo” (impaciencia). El resultado futuro, una personalidad débil e insegura, el desarrollo de ansiedad o de angustia de separación, y el miedo “a crecer”.
– Los niños son capaces de hacer MUCHAS MÁS COSAS de las que nosotros nos creemos.
– Los niños serán MUCHO MÁS CAPACES si les damos oportunidades suficientes.
- Consecuencias.
– Demanda de atención constante y escasa madurez emocional, debilidad y comportamiento excesivamente infantil para la edad.
– Dependencia, no autonomía, no iniciativa.
– Miedo, timidez, sumisión social, inhibición.
– En ocasiones deficiente dominio del propio cuerpo y escasa capacidad de razonamiento.
– Escaso desarrollo de sus habilidades básicas primarias (vestirse, comer…)
– Postura de pasividad, comodidad.
– Autoestima baja, inseguridad, incapacidad para resolver dificultades y afrontar problemas.
– Poca tolerancia a la frustración.
– Poca valoración de lo que tiene.
– Falta de realismo y esfuerzo por llegar a metas.
– Poca capacidad para asumir responsabilidades y consecuencias de sus actos.
– Influencia excesiva de los ambientes que lo rodean.
- ¿Cómo actuar?
Muchos padres pretender evitar que sus hijos pasen por aquellas experiencias negativas que ellos han vivido, tratan de allanar el camino, eliminar escollos, hacer que no pasen angustia ni ningún tipo de temor… en definitiva, lo que están haciendo estos padres es sobreproteger. Y esto no implica el estar haciendo realmente un favor a nuestros hijos; no es tarea fácil darse cuenta de que a pesar de los intensos lazos emocionales que existen debemos dar una buena educación evitando esa sobreprotección que en el fondo les debilita; el hecho de que lloren o se enfaden supone una descarga de carácter emocional que es necesaria para los seres humanos y nos corresponde evitar que utilicen estas rabietas para minar nuestra resistencia y conseguir aquello que desean.
Cuando pensamos que “ya tendrá tiempo de sufrir”, “bastantes problemas existen ya como para no darle este capricho…” no estamos facilitando una estructura ordenada en el desarrollo madurativo y emocional del niño;evidentemente cuando son muy pequeños, su dependencia es absoluta de los padres, básicamente de la madre; pero según van creciendo, en conveniente “ir soltando amarras” a pesar de que esto suponga para los padres una sensación de inquietud, ansiedad o incluso cierto vacío. Ir solos al colegio cuando ya tengan edad para ello, permitirles salir un rato más con sus amigos o dejarles que se queden a dormir en casa de un compañero de clase son situaciones que tarde o temprano tendremos que asumir, lo que no implica desentenderse o no estar atento a la actitud y comportamiento del niño; lo que sí implica es la necesidad de ir aceptando que nuestros hijos crecen y que deben asumir solos situaciones y resolver problemas que se les presentarán en un futuro y que no siempre podremos compartir.
A veces el sentimiento de culpa de los padres por no pasar mucho tiempo con sus hijos es lo que les lleva a seguir sobreprotegiéndoles, donde todo lleva a cumplir los deseos de los niños y a satisfacer sus caprichos pues “para un rato que pasan juntos” lo mejor es “evitar problemas”, no discutir en un entorno de supuesto bienestar donde todo parece ajeno al conflicto. Lo que realmente puede estar ocurriendo es que les saturamos de regalos que finalmente no valoran a fin de evitar pataletas en las que los niños digan cosas que no nos son agradables, y que utilizan para que caigamos en un consentimiento desproporcionado que no les hace ningún favor.
Por lo tanto lo que sí podemos hacer es:
– Ayudar al niño a darse cuenta de los beneficios de hacer las cosas por sí mismo.
– Aportarle sugerencias para que soluciones los problemas con sus propios recursos.
– Permitirle que cometa errores sin anticiparnos para evitarlos. Una vez que esto suceda, analizar con él la situación de manera objetiva para mejorar.
– Tener paciencia y ensayar los intentos que sean necesarios, el niño no comprenderá los temas de adultos a la primera.
– Preguntarle si necesita nuestra ayuda y cómo. A veces pensamos, sentimos y actuamos en su lugar.
– Potenciar que asuma responsabilidades colaborando, por ejemplo, en tareas domésticas. Es importante plantearnos si somos demasiado permisivos o indulgentes.
– Hablar de las situaciones complicadas, miedos, inseguridades… tranquilizarlo, restar “angustia” y así fortaleceremos su personalidad.
Visto en http://roaeducacion.wordpress.com/
Publicado en Educación, Inteligencia emocional, Niños
Etiquetado Educación, Inteligencia emocional, Niños, Sobreprotección
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Sé tú mismo, no necesitas ninguna aprobación
por Andres Cuevas
Es un fenómeno recurrente en nuestra sociedad actual, ser lo que otros esperan que seamos en detrimento de mostrar nuestra verdadera identidad. Para muchos, el deseo de aprobación externa se ha convertido en una verdadera necesidad, algo que otorga un sentido especial a sus vidas y a su realización. Sin embargo, es muy difícil encontrar una tranquilidad y estabilidad duraderas cuando permanentemente nuestros actos deben ser refrendados y valorados positivamente por otros.
Nos sentimos bien cuando nos acarician mentalmente; De hecho, ¿Quién iba a querer renunciar a todo esto? Realmente no hay ninguna necesidad en hacerlo.La aprobación no es un mal en sí mismo, el problema se deriva cuando se convierte en una necesidad en vez de un deseo. Si sólo deseas la aprobación simplemente porque te sientes feliz con el apoyo y la aceptación de las demás, no comporta ningún mal; pero si se genera una necesidad, te puedes derrumbar en caso de no conseguir esa aceptación.
Otro problema que surge a raíz de esto, es la incomodidad que mucha gente tiene en provocar una desaprobación o rechazo en los demás. Los seres humanos, por lo general poseen un pánico terrible a ser rechazados, es como si su ser más íntimo fuese ninguneado, no tenido debidamente en cuenta, y por tanto, se genera una duda y una insatisfacción muy grandes. Sin embargo, todo este problema surge por entender de manera incorrecta la naturaleza de lo que verdaderamente somos. Cedemos el control de los acontecimientos y de nuestra identidad al escrutinio de terceros, que continuamente enjuician y etiquetan nuestras actitudes y maneras de pensar. En este modelo de comportamiento destructivo, no hay salida posible.
La necesidad de aprobación se fundamenta en una sola suposición: “No confíes en ti mismo, confirma todo con otra persona primero”. Nuestro ambiente cultural refuerza este comportamiento como norma de vida. El pensamiento independiente no sólo es visto como algo anticonvencional, sino que constituye además el principal enemigo de las mismas instituciones que constituyen el baluarte de nuestra sociedad. La sociedad quiere gente fácilmente manipulable y controlable, personas que sin cuestionarse sus verdaderas pretensiones y propósitos sigan los modelos preestablecidos de comportamiento y pensamiento sociales.
Siendo nosotros mismos lograremos llegar a un estado de paz, equilibrio y felicidad desconocidos hasta entonces. Toda presión, expectativa y ansiedad desaparecen, ya que no queremos ni tenemos que contentar a nadie en particular. Simplemente nos mostramos de manera genuina, espontánea y desinteresada a los demás, dejando claro nuestras intenciones. Otro aspecto que sale fortalecido es la manifestación de la creatividad. Al ser totalmente libres y al estar alejados de cualquier limitación o expectativa, somos capaces de mostrar nuestra mejor versión y nuestras capacidades, sin la presión ni la necesidad de ser valoradas según el baremo de otros.
Es de vital importancia incentivar desde la sociedad y la educación la consecución de mentalidades críticas e independientes. Así es como verdaderamente se puede conseguir un progreso sostenido, real y consecuente en nuestra sociedad que catapulte a las personas a expandir sus mentes y a ayudarse mutuamente. La educación también debe servir a este cometido, estableciendo programas más flexibles que busquen el desarrollo de las áreas más afines de cada persona. Al forjar personas independientes, creativas y seguras de sí mismas, la necesidad de aprobación queda relegada a un segundo plano; y así las personas pueden manifestar quienes son con total libertad quedando patente su punto de vista y su visión.
“Libérate del miedo, no es más que una fina cortina de humo que oscurece tu verdadera grandeza”
Visto en http://jcvalda.wordpress.com/
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Etiquetado Autoconocimiento, Autoestima, Desarrollo personal
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4 verdades sobre el arte de la negociación
Supongo que la mayoría habrá escuchado que la negociación perfecta es aquella en que ambas partes salen beneficiadas por igual al obtener un beneficio común. En la teoría, así deberían ser las negociaciones, pero en la práctica, probablemente ese caso teórico sea muy poco habitual, ya que ante la diferencia de tamaños, una de las partes, casi siempre querrá mucho más.
Los grandes empresarios que han conseguido hacerse multimillonarios, han demostrado a lo largo del tiempo que su incremento de riqueza no se ha conseguido a base de negociar por el bien de las 2 partes, sino por el bien propio.
1. La posición elevada siempre gana.
En el ejército, si el enemigo te rodea desde una posición elevada y más numerosa, ya sabes que estás en desventaja y deberás ceder. Lo mismo ocurre en los negocios, y es que si vas a negociar con un gigante, ya sabe de antemano lo que quiere y hasta dónde está dispuesto a llegar.
Existen situaciones muy comunes en las que tú tienes mucho que perder si no sale adelante la negociación con éxito, y mucho por ganar en caso de resultado positivo, mientras que para la otra parte, es indiferente el resultado. Imagina que te sientas con Buffett para negociar un trato de 100.000€. Para ti es un mundo, mientras que para él es calderilla.
Se suele decir que en las negociaciones, al igual que en el poker, si no sabes quién va a ser la víctima, es porque la víctima eres tú. En estos casos, es mejor reconocer que eres la víctima e intentar hacerlo lo mejor posible.
Además de venderte en presente, véndete en futuro. Es decir, no vendas únicamente la persona que eres hoy día o el negocio que hoy día tienes. Vende lo que serás mañana.
En toda negociación, la empatía y simpatía por la otra persona, también cierra acuerdos cuando tienen claro que el producto es lo que están buscando.
2. La negociación comienza con un NO.
Imagina que te diriges a tu jefe para pedirle 100€ más de salario al mes, y rápidamente te dice: “Sí, sin problema”. Probablemente salgas de la oficina torturándote con una sencilla cuestión: “Me ha dicho SÍ muy rápido. ¿Si hubiera pedido 200 ó 300 euros más al mes, me los hubiera dado también?”.
En una negociación entre empresas, un “SÍ” demasiado rápido puede cerrar el trato, pero recibir esa llamada anunciando un descuerdo posterior, con la esperanza de renegociar las condiciones al no verlo muy claro.
Para cualquier negociación, nunca digas SÍ a la primera de cambio. Y en el otro extremo, ten siempre claro el límite hasta donde vas a llegar.
En resumen: en toda negociación pide siempre más de lo que quieres y ofrece siempre menos de lo que estás dispuesto a ofrecer.

4 verdades sobre el arte de la negociación
3. El poder de negociación está en la cabeza.
La persona que percibe que tiene menos que perder es la persona con la mayor ventaja en la negociación. Es una técnica muy habitual el no mostrar demasiado interés por cerrar el acuerdo, ya que allá donde se ve interés, se ve desesperación, y por tanto, oportunidad de apretar.
Es por eso que según el tipo de trato o acuerdo del que estemos hablando, se aconseja hacer una severa investigación de los intereses ocultos que pudiera haber en el interés por el acuerdo, así como los posibles beneficios que obtendría la otra parte con ese trato.
Quizás esa persona con la que estamos negociando, la cual se muestra pasiva e indiferente, resulta que está contra la espada y la pared en su empresa y necesita de la nuestro producto o negocio para salir adelante.
En cualquier caso, en igualdad de condiciones, el poder de negociación e influencia que tengamos sobre la otra persona, se encuentra en nuestra propia creencia sobre nuestras capacidades. Claro que es evidente que si estamos negociando con Google o Apple, la persona que venga a negociar con nosotros tendrá más confianza en su poder de negociación.
4. El secreto de los grandes negociadores está en conocer a la gente.
¿Tu mujer/marido o novia/novio es especial o misteriosa/o? No lo es, de hecho son muy simples. Ya sé que todo el mundo quiere pensar que es muy especial, o piensa que conoce a alguien muy especial y que es distinto a todo lo demás, pero lo cierto es que todos actuamos por los mismos instintos (sin excepción). Todos actuamos en base a ciertas emociones o sentimientos, como pueden ser sexo, ira, rabia, ambición, venganza, etc… y eso nos puede convertir en predecibles, y por tanto en simples.
Es por eso que las técnicas de marketing siguen funcionando incluso para los no creen en el funcionamiento del marketing. La mayoría de las personas no sabrían explicar correctamente por qué son católicas o musulmanas o sienten más simpatía por ciertos políticos, pero en cambio quieren hacernos creer que son capaces de decidir por sí mismos en otras cuestiones.
Los grandes negociadores saben que pueden ser víctimas de instintos naturales en el ser humano, así como saben que es una gran debilidad en la otra persona con la que están negociando.
La mejor forma de comenzar a conocer a las personas para negociar con éxito, es hacerlo en pequeños círculos familiares y de amigos.
¿Alguna vez has ido con tu pareja al cine y has visto la película que ella quería, pero no la que tú querías?. Ha sido por el instinto de complacencia a los demás. Si bien no pasa nada por hacerlo en pareja donde supuestamente hay que ceder para que la relación funcione, este instinto también está presente en las negociaciones, sobre todo si eres víctima de otros instintos en la negociación, como puede ser la simpatía que te genere la otra persona, incluso el deseo si es una mujer atractiva. A veces uno no llega a averiguar el por qué dio tan buenas condiciones a la otra parte. Al final se consuela pensando que pudo ser debido a que es muy buena persona, pero en ocasiones, ha sido el tonto que entró en los juegos psicológicos de la otra persona.
Por tanto, conoce a las personas… todas tienen muchas rasgos, hábitos e instintos en común, pero conócete a ti mismo también para saber qué instintos resaltan tus debilidades.
Visto en http://jcvalda.wordpress.com/









