¿Quieres que te escuchen? Aplica las 7C’s de la comunicación efectiva


Woman standing in front of a speech bubble

por Pilar Torrijos Gijón
A día de hoy, el correo electrónico sigue siendo una de las herramientas de comunicación más utilizadas en el mundo corporativo. Es rápido, útil y cómodo.

A pesar de ello, no faltan voces que anticipan su final en el corto/medio plazo. Como dice Fernando Muñoz en su artículo La muerte del correo electrónico: “su tiempo ha pasado y debemos evolucionar a herramientas más eficaces”.

Estoy de acuerdo con que se usa de manera abusiva en las empresas y que a menudo da lugar a malentendidos y errores de interpretación. Un uso tan desproporcionado que le ha hecho ganar la etiqueta de ladrón del tiempo. En este sentido, el McKinsey Global Institute estima que un trabajador medio dedica el 28% de su semana de trabajo a gestionar el correo electrónico (leer, redactar, borrar y clasificar emails).

Sin embargo, la culpa no es de la herramienta en sí. Lo que la hace eficaz o ineficaz es el uso (o abuso) que le damos. Depende de ti que el correo electrónico sea un aliado más para lograr tus metas y objetivos, o todo lo contrario, ser la fuente de conflictos y malentendidos que podrían haber sido fácilmente evitables. Y todo porque no se conocen (o si se conocen, no se aplican) las reglas básicas para que un mensaje escrito sea eficaz.

Por tanto, en este post hablaremos de cuáles son esos errores de bulto que por falta de tiempo, despiste o no saber, cometemos más a menudo.

Porque no sólo se pierde tiempo, también credibilidad.

Comenzaré contando una historia sobre tres picapedreros que trabajaban en la construcción de una catedral. Un día, un foráneo que pasaba por allí se quedó observando cómo cincelaban la piedra. Después de un rato, el visitante se acercó y preguntó uno a uno qué era lo que estaba haciendo.

El primero respondió: “Mi tarea es preparar con gran precisión cada piedra para que encaje perfectamente en su único lugar”.

El segundo dijo: “Estoy participando en la construcción de una hermosa catedral que se mantendrá durante siglos”.

Y el tercero declaró: “Estoy celebrando la gloria de Dios”.

¿Con qué respuesta el visitante se sintió más complacido?

En mi opinión, aquella que mejor aplacó su ansia de saber y que mejor respondió a su pregunta. La respuesta del primer tallista. Y por una razón; porque empleó algunas de las 7c´s de la comunicación empresarial efectiva. Una lista de 7 cualidades que todo mensaje (verbal o escrito) debe tener para ser eficaz. Porque ya no basta con decir algo y esperar que se haya entendido exactamente como se pretendía. Hace falta más, mucho más. En concreto, 7C´s que veremos a continuación.

Tu comunicación debe ser…

1. CLARA, para que se entienda.

“He recibido este email… ¿tú qué crees que quiere decir?”

Terminemos con esos emails cuya lectura suscita dudas y suposiciones sobre lo que quisiste o no quisiste decir. Que nadie tenga que “leer entre líneas” ni pedir ayuda al compañero de turno para interpretar el mensaje.

La claridad requiere utilizar las palabras precisas. Palabras con las que la audiencia esté familiarizada, en un lenguaje sencillo y con las ideas bien ordenadas. Una idea, una frase.

2. CONCISA, para ahorrar tiempo.

Ve al grano, sintetiza. Decide qué es relevante comunicar para después presentarlo de manera reducida. Y no te repitas, si ya lo has dicho no vuelvas a mencionarlo dos párrafos más abajo sólo por rellenar.

3. CONCRETA, para centrar la idea.

“Necesito más información. ¿Podrías darme más detalles?”

Cuando alguien solicita más explicaciones es que el mensaje inicial no estaba bien definido. En lugar de exponer el tema de manera genérica, presenta cifras o hechos concretos. Los detalles ayudan a despejar dudas y a “visualizar” lo que se está diciendo.

4. CORRECTA, para generar confianza.

Que sea correcta implica dos cosas. Una, un mensaje libre de erratas (buena ortografía, gramática y puntuación). Y dos, que lo que escribes sea cierto. Mucho mejor cuando la argumentación la acompañas de datos para demostrar la veracidad de lo que dices.

5. COHERENTE, para que tenga sentido.

La coherencia implica que el texto fluya, que una idea lleve a la otra con un orden lógico, como una cadena que enlaza cada punto para que el mensaje tenga sentido.

Un pequeño truco para cumplir con este requisito es tener en cuenta cómo es esa audiencia y ponerse en su lugar para adaptar la comunicación a ese público.

6. COMPLETA, para obtener la respuesta esperada.

Cuando el mensaje es completo, quien lo recibe está en condiciones de tomar mejores decisiones. Dar detalles, hechos y cifras hace que tu interlocutor sepa exactamente cómo quieres que actúe, evita los errores de interpretación y se convence mejor.

No es lo mismo decir: “Recordad que mañana necesitaré los datos” que expresarse de esta otra manera: “Recordad que mañana necesitaré las ventas acumuladas de este mes antes de las 13h.”

En realidad sólo se han añadido dos datos más, pero quién sabe si gracias a ello algún colaborador se ha ahorrado la molestia de revisar correos anteriores porque no recordaba la hora en que expiraba el plazo para enviar las ventas. Cuantas menos preguntas queden en la mente del receptor, mejor.

7. CORTÉS, porque ser amable abre puertas y consolida las relaciones.

Tener tacto, mostrar respeto, ser sincero y agradecido es fundamental para iniciar y reforzar las relaciones. Incluso en momentos difíciles, la cortesía nunca se debe perder. No traslades tu frustración y mal humor al papel, muchos conflictos se inician por la carga de negatividad de algunos correos electrónicos escritos en un “momento de calentón”.

Tomado de http://jcvalda.wordpress.com/

Siete reglas para que la comuncación sea eficaz y efectiva.

 

 

Publicado en Comunicación, Gestión del tiempo, Liderazgo, Liderazgo personal | Etiquetado , , | Deja un comentario

Sé un visionario y supera tus límites


challenge-your-limits1

¿Cuál es tu visión de lo humanamente posible? ¿Qué referencias sustentan tu enfoque acerca de las posibilidades que esta existencia tiene para ofrecerte? ¿Crees en la responsabilidad personalque posees para controlar y dirigir tu vida? Dependiendo del sentido y la respuesta que tengan para ti cada una de estas preguntas, tu vida alcanzará la grandeza o se quedará anclada en la mediocridad con la que funciona la mayoría.

La palabra “límite” tiene una poderosa connotación en nuestra psique. Desde que tenemos uso de razón se ha reducido y encorsetado nuestro potencial. Nuestros padres con la mejor intención pero con escasa conciencia imponían límites y moldeaban nuestras visiones desde muy temprana edad para inculcarnos su modelo del mundo. Fruto de esto, empezamos a cargar con un bagaje prestado y no indagado por nosotros mismos.  El entendimiento de las circunstancias que operaban dentro de la realidad, venía pautado y reglado por lo que otros decían, y no por lo que nuestra intuición susurraba y anhelaba alcanzar. Empezamos a acallar nuestra cristalina voz interior en detrimento de nuestro limitado enfoque sobre la realidad y sus posibilidades.

Las convenciones son una lacra que mina nuestra capacidad interior para aspirar a la grandeza. Son una cortapisa que instaura un lema que reza: “Solo puedes pensar y jugar en pequeño”. No es de extrañar que las personas que integran nuestra sociedad en general, no busquen estándares de excelencia y se conformen con vivir en un “rango amplio de comodidad” (material y emocional fundamentalmente). Sin embargo, ¿podemos decir que este modelo de vida satisface la verdadera plenitud y realización humanas? Nada más lejos de la realidad. La plenitud y satisfacción en la vida solo pueden venir cuando nos alineamos de manera inquebrantable con nuestra pasión, traspasando los límites y dedicando todos nuestros esfuerzos y recursos en pos de lograr nuestro objetivo más profundo. Nacimos para ser grandes, en nuestro ADN está impreso el anhelo incorruptible en el ser humano de progresar, crecer y evolucionar. Simplemente, se ha apagado nuestra llama, nos hemos desconectado de nuestra verdadera esencia ilimitada y capacitada. Nos han amarrado las alas, pero recordemos una cosa, siguen intactas esperando a ser liberadas para empezar a volar alto.

Los límites no son más que convenciones que tarde o temprano serán superados por nuevas visiones que tengan en cuenta la excelsa naturaleza humana. Pensemos en toda la tecnología que disponemos hoy en día, hace 20 años hubiera sido absolutamente impensable poder siquiera vislumbrar la posibilidad de tener la mitad de las opciones y comodidades que tenemos hoy. ¿Y cuál es la razón de este progreso exponencial? La razón subyace en la “mentalidad del visionario”. El visionario es aquel que busca oportunidades en donde los demás solo ven fracasos. Se caracteriza por engendrar ideas y posibilidades sin importar el contexto que pueda tener a su alrededor, él simplemente visualiza con enorme poder y eficacia la situación que desea crear, y la lleva a buen término sin importar los obstáculos que pueda tener por delante. Sus características principales son la tenacidad, la persistencia y la creatividad.

Tenemos que negarnos a aceptar cualquier cosa que conlleve mediocridad, y adoptar en nuestro día a día una filosofía de indagación y creatividad continuas. Para ello es fundamental “alejarse del rebaño” y de todo aquello que nos conduzca al camino más trillado y fácil. El camino fácil puede ser una señal de comodidad y placer, pero nunca será un símbolo de crecimiento y plenitud. Los verdaderos líderes son personas que asumen totalmente la responsabilidad de crear resultados magníficos, y se ven en total disposición y sintonía de poder conseguirlos. Estas personas aplican de manera sistemática cinco principios irrenunciables:

1.  La metodología KAIZEN

Este fue el principio vertebrador del Japón de los años 50, desde la cual subieron enormemente los estándares de calidad empresarial y personal. Esta palabra se podría traducir como “mejora constante, interminable y perpetua”. Aquel que supera sus límites es alguien totalmente comprometido con mejorar, crecer y rendir al máximo en cualquier circunstancia.

2. Creatividad e innovación

Los líderes excelentes son personas que siempre intentan crear nuevas perspectivas que produzcan un aporte significativo en su vida personal y colectiva. Su pensamiento promotor consiste en elevar los estándares de pensamiento y acción, para así lograr refundar la concepción de lo posible.

3. Practican el autoconocimiento y la indagación

Los visionarios son personas que no se rigen por ningún tipo de dogma ni autoridad. Son personas altamente conscientes que practican el autodescubrimiento personal siendo fieles a su intuición de manera sincera. La honestidad y el verdadero afán de crecer, descubrir y contribuir son las bases de su visión.

4. Aman los desafíos y retos

Las personas que superan sus límites son seres humanos abiertos a los desafíos y retos. El desafío para ellos constituye una oportunidad inmejorable para salir de los parámetros convencionales y descubrir nuevas formas de añadir valor a lo que hacen. Los retos son la semilla que producirá innumerables éxitos futuros, siempre y cuando se asuman con valentía, entereza y positividad.

5. Asumen la responsabilidad de sus actos

Aquellos que ejercen el liderazgo y la excelencia de manera efectiva asumen de manera total la responsabilidad de lo que piensan, dicen y hacen. No achacan nunca sus problemas a terceros, y creen rotundamente que ellos tienen la capacidad de dar forma a sus ideas, así como de crear sus resultados y destinos.

Sé alguien que esté plenamente decidido a traspasar y erradicar sus límites. Niégate a tener cualquier actitud que te ate a las cadenas de lo cotidiano y mediocre. Deja constancia y huella con tus más altos pensamientos acerca de lo posible. Ten la valentía de seguir tu intuición y dejar a un lado la “comodidad” que te brinda pensar como la mayoría. Sé el abanderado de una nueva visión que produzca una revolución en tu entorno y en el mundo. ¿A qué esperas para dejar constancia de tu idea más grandiosa?

 

“Todas las fronteras son convenciones que esperan ser superadas”.

– Ben Wishhaw

Tomado de http://andrescuevascoach.com/

Publicado en Coach, Coaching, Confianza, Limites, Visión | Etiquetado , , , | Deja un comentario

¿Qué pasa con tu trigo?


trigo

Cuenta una  parábola antigua, y debe ser muy antigua porque en aquellos días Dios acostumbraba a vivir en la tierra.

 “Un día un viejo campesino fue a verle y le dijo: ―Mira, tú debes ser Dios y debes haber creado el mundo, pero hay una cosa que tengo que decirte: No eres un campesino, no conoces ni siquiera el ABC de la agricultura. Tienes algo que aprender.

Dios dijo: ―¿Cual es tu consejo?

El granjero dijo: Dame un año y déjame que las cosas se hagan como yo quiero y veamos que pasa. La pobreza no existirá más.

Dios aceptó y le concedió al campesino un año. Naturalmente pidió lo mejor y solo lo mejor: ni tormentas, ni ventarrones, ni peligros para el grano.

Todo confortable, cómodo y él era muy feliz. El trigo crecía altísimo. Cuando quería sol, había sol; cuando quería lluvia, había tanta lluvia como hiciera falta. Este año todo fue perfecto, matemáticamente perfecto.

El trigo crecía tan alto….que el granjero fue a ver a Dios y le dijo:¡Mira! esta vez tendremos tanto grano que si la gente no trabaja en diez años, aún así tendremos comida suficiente.

Pero cuando se recogieron los granos estaban vacíos. El granjero se sorprendió. Le preguntó a Dios :¿Qué pasó, qué  error hubo?.

Dios dijo: Como no hubo desafío, no hubo conflicto, ni fricción, como tú  evitaste todo lo que era malo, el trigo se volvió impotente.

Un poco de lucha es imprescindible. Las tormentas, los truenos, los relámpagos, son necesarios, porque sacuden el alma dentro del trigo.

La noche es tan necesaria como el día y los días de tristeza son tan esenciales como los días de felicidad. A esto se le llama entendimiento. Entendiendo este secreto descubrirás cuán grande es la belleza de la vida, cuanta riqueza llueve sobre ti en todo momento, dejando de sentirte miserable porque las cosas no van de acuerdo con tus deseos.”

 ¿Cuántas veces al día te quejas de algo que deseas que cambie ?

¿Qué está en tu mano cambiar de ello?

¿Qué haces para cambiarlo?

¿Cómo afrontas lo que no crees que puedes cambiar?

¿Has pensado cómo sería tu vida si  todo lo que deseas se te concediese?

¿Qué impacto tendría en ti? y ¿en los demás?

¿Con qué condiciones sabes navegar por la vida?

Si lo piensas y “lo entiendes” es difícil que todavía te sientas miserable…

Tomado de http://arucacoach.me/

Publicado en Cambio, Coach, Coaching, Emociones | Etiquetado , , , , , , | 2 comentarios

¿Realmente?


realmente

Piensa unos minutos si esta palabra, “realmente” o términos como “la realidad”, son frecuentes en tu vocabulario y qué quieres decir con ellas. Cuando alguien las incluye en sus mensajes hacia ti o en sus preguntas, ¿cómo la interpretas?, ¿qué quieren decir?

Por ejemplo si digo “la realidad es que no puedes seguir haciendo esa tarea”, ¿a qué me refiero? probablemente a que yo pienso que no puedes seguir haciendo esa tarea pero, ¿qué efecto produzco en mi interlocutor, aludiendo a algo que es “real”?, ¿puede alguien cuestionarlo?, o de hecho, ¿lo cuestiona?

¿Cómo percibimos esa realidad? Además de a través de los filtros de nuestra mente y nuestros sentidos, tendremos en cuenta que nuestra biología, nuestro lenguaje, nuestra cultura, nuestra historia personal, todo ello compone, lo que de un plumazo llamamos nuestra realidad, que no es más ni menos que nuestro modelo mental y que, sin analizarlo,  elevamos a un imperativo incuestionable y aplicable a todos los demás.

Que tengamos frío o calor es una cuestión real de temperatura o cada uno tiene su umbral. Si somos expertos en materiales o en plantas en un puente o en un jardín veremos cuando miramos la misma realidad. Si acabamos de perder nuestro trabajo o hemos tenido un ascenso, valoramos igual la realidad de la situación económica. Un ordenador es realmente un avance en medio de la selva y  un rifle en medio de la ciudad. Si observas un atraco desde ambos puntos de vista de los intervinientes es realmente  la misma experiencia y la de quien observa.

¿Qué queremos provocar cuando nos erigimos en narradores de algo llamado realidad?

¿Qué supuestos damos por hecho que compartimos?

“En realidad” no quiere decir nada y no es un lugar común para casi nadie. El filósofo Humberto Maturana, afirma que “es un recurso retórico que llama a la obediencia, una falta de respeto que le exige al otro que abandone su modelo mental y adopte el propio.” ¿Posible? Porque ” todo lo dicho es dicho por alguien?

Piensa de qué está formado tu preconsciente, es decir, cuál es el modelo mental que rige tus pasos y después echa un vistazo a tu alrededor a ver si encuentras a alguien que lo pueda haber compuesto exactamente  igual y  entonces, podréis hablar de vuestra realidad. Difícil, ¿no?

Tomado de http://arucacoach.me/12

Publicado en Coaching, Coaching ejecutivo, Fredy Kofman, Modelo mental, Realidad | Etiquetado , , , , , | Deja un comentario

Habilidades en la escucha


Escuchar mas

por Dinorah Jiménez Siles

¿Son tus conversaciones una competición en la que “el primero que respira es declarado oyente”? No muchas personas saben escuchar bien. La investigación ha descubierto que el “75% de la comunicación oral se ignora, se malinterpreta o se olvida rápidamente”.
Hay una gran diferencia entre el simple oír y escuchar, Observa Bolton. En inglés el verbo equivalente a la palabra “escuchar” deriva de dos palabras anglosajonas, hlystan (“oír”) hlosnian (“esperar en ascuas”). El acto de escuchar, pues, implica mucho más que algo meramente físico, se trata de un compromiso psicológico con la otra persona.
Escuchar no es una habilidad única, sino que si se practica de verdad implica una variedad de habilidades, que se describen a continuación.

Atender
El cálculo aproximado que nos dan los artículos de investigación es que el 85% de nuestra comunicación es no verbal. Por tanto la destreza en atender, estando “ahí” cuando alguien está hablando, es fundamental para una buena comunicación. Uno no se pone a mirar a otras personas de la habitación, sino que a través de su postura, del contacto visual y de sus movimientos, muestra a la otra persona que ella constituye el centro de atención; de modo que uno está “escuchando con todo el cuerpo”.

Invitando a continuar
Las siguientes habilidades se relacionan con el modo como seguimos lo que alguien nos dice. Aunque generalmente aconsejamos o tranquilizamos, es mejor ofrecer una frase “abre –
puertas”. Esto puede implicar:

– Hacer alguna observación sobre el lenguaje corporal de la otra persona: “Tu cara está resplandeciente hoy”.
– Invitar a la otra persona a que hable: “Dime más”. “¿Puedes hablar más de eso?” “¿En qué estás pensando?”
– Silencio: dar a la otra persona espacio para decir algo, si desea hacerlo.
– Nuestro lenguaje corporal: transmitir el mensaje de que estamos dispuestos a escuchar.

Hacer cualquiera de estas cosas muestra respeto; la otra persona puede hablar o no hablar, según lo prefiera. No hay ninguna presión.

Parafrasear
Bolton define el parafrasear como “una respuesta concisa al que habla, que afirma la esencia del contenido del otro en palabras del que escucha”. Por ejemplo cuando alguien nos está contando sus problemas, le repetimos con sus propias palabras, y en una frase, lo que está diciendo. Esto le hace saber que le estamos escuchando de verdad e indica comprensión y aceptación. Al comienzo podemos sentirnos extraños al hacer esto y pensar que la otra persona se preguntará qué demonios estamos haciendo, pero en realidad la mayor parte del tiempo estará contenta al ver que sus sentimientos están siendo reconocidos.

Respuestas reflexivas
Este tipo de escucha ofrece un espejo al que habla para que reconozca el estado o la emoción en que se halla. Bolton nos invita a imaginar una madre joven en una mañana en la que todo le está saliendo mal. El niño llora, suena el teléfono, se quema la tostada. Si su marido se da cuenta y dice algo como “Dios mío, ¿no podrías aprender a hacer tostadas?”, la reacción de la mujer es muy probable que sea explosiva.
Pero imagina una alternativa. Sucede lo mismo y el marido dice: “Cariño, tienes una mañana dura –primero el niño, luego el teléfono, ahora la tostada”. Esta es una respuesta reflexiva, reconociendo lo que está experimentando su esposa sin ningún juicio ni crítica. ¡Imagina cuánto mejor se sentiría!
Las respuestas reflexivas funcionan porque la gente no siempre quiere decir lo que está sintiendo realmente. Se andan con rodeos. Sólo siendo reflexivos, no reactivos, podemos discernir su verdadero mensaje”.

Robert Bolton
«50 Clásicos de la Psicología» – Tom Butler- Bowdon

Visto en linkedin.com

Publicado en Coach, Comunicación, Escuchar | Etiquetado , , , | 2 comentarios

El camino de Chuang Tzu


chuang

“Cuando el arquero dispara gratuitamente, tiene con él toda su habilidad.”

Cuando dispara esperando ganar una hebilla de bronce, ya está algo nervioso.

Cuando dispara para ganar una medalla de oro, se vuelve loco pensando en el premio y pierde la mitad de su habilidad, pues ya no ve un blanco, sino dos.

 Su habilidad no ha cambiado pero el premio lo divide, pues el deseo de ganar le quita la alegría y el disfrute de disparar.

 Quedan apegadas allí, en su habilidad, las energías que necesitaría libres para disparar.

 El deseo del triunfo y el resultado para conseguir el premio se han convertido en enemigos que le roban la visión, la armonía y el goce.”

                                             Pasaje de  “El camino de Chuang Tzu”

Qué cantidad de obstáculos, nosotros mismos nos ponemos en el camino para ralentizar nuestro desarrollo y el disfrute de nuestra actividad.

Pensad en cómo construimos nuestros deseos…de quienes hacemos depender nuestra seguridad, ¿qué parte es reconocimiento externo?

Podéis imaginaros a una flor preocupada por crecer hacia donde alguien la vea, por si tiene buen color, o necesita más fertilizante…o quizá sólo crece.

¿Qué pasa con nuestro arquero?, ¿cuál es nuestro diálogo interior? ¿con quiénes nos comparamos?, ¿a quiénes queremos impresionar?, ¿qué queremos demostrar?

¿Qué nos decimos para paralizarnos?, ¿para no vernos a la altura? ¿Cuál es el nivel al que debemos estar? , ¿quién lo marca?

¿Qué es lo peor que nos podría pasar si dejásemos que simplemente fluyera?

¿Cuántas personas que son líderes naturales y gustan de hablar en público cuando lo tienen que hacer sufren miedo escénico e incluso pánico?

Quienes tocan sus instrumentos en solitario con increíble virtuosismo y cuando tienen que hacerlo ante alguien quedan paralizados.

Me imagino múltiples ocasiones, a quienes les cuesta correr, hablar algún otro idioma, hacerse fotografías, bailar, cantar…te fijas y obsesionas con el objetivo y la carga se hace pesada.

Y si en lugar de pensar en para qué, pensásemos sólo en disfrutar concentrados  y consiguiésemos reservar esa energía para hacerlo conscientemente…sólo jugando…

Visto en http://arucacoach.me/

Publicado en Autoconocimiento, Coach, Coaching, Desarrollo personal, Dialogo interior | Etiquetado , , , , , , , | Deja un comentario

El poder de las palabras o las palabras al poder


poder de las palabras

Este verano leí lo siguiente en una servilleta de un chiringuito: “Debes centrarte en ser feliz”

La frase en si estaba bien, o por lo menos la intención parecía buena. Lo que ocurría es que había algo en ella que me chirriaba.

Está claro que lo de ser feliz es un buen propósito. Ahora bien, ¿”debes” era el verbo más adecuado?. Toda la fuerza que podía tener la frase quedó diluido por utilizar una palabra poco adecuada. “Debes” es una de esas palabras que implican obligación. Cuando la escucho me suele venir a la cabeza las típicas frases que nos decían de pequeño como “Deber portarte bien”, “Debes ser buena niña” o “Debes estar más callada”.

Esa es una de las razones por las que las palabras tienen poder: el poder de crear o el de destruir.

Todo depende de las palabras que usemos y, sobre todo, cómo las usemos.

Martin Luther King, Mahatma Ghandi, Nelson Mandela o Eleanor Roosevelt fueron grandes convencidos del poder de las palabras y las usaron sabiamente para inspirar, movilizar, o simplemente cambiar el curso de la historia con alguna de sus frases inspiradoras.

Cuida tus pensamientos porque se volverán palabras

Cuida tus palabras porque se transformarán en actos

Cuida tus actos porque se harán costumbres

Cuida tus costumbres porque forjarán tus actos

Cuida tu caracter porque formará tu destino

Y tu destino, será tu vida

Mahatma Ghandi

Durante las sesiones de Coaching aprovecho para analizar las palabras que usan las personas con las que trabajo.

Resulta sorprendente cómo el simple hecho de sustituir una palabra por otra, opera un resultado casi mágico.

Y sin embargo nos seguimos empeñando en usar palabras que claramente nos hacen daño e incluso pueden estropear nuestra comunicación con los demás.

¿A qué se debe esto? fundamentalmente a que las palabras tienen connotaciones de caracter emocional. Las palabras encierran emociones que las personas sentimos y que exteriorizamos al pronunciarlas. Ese es el motivo por el que las palabras generan emociones al oirlas. No sólo por la emoción que nos evoca al escucharla sino por la que estamos viendo en nuestro interlocutor. La capacidad de empatizar con los demás nos ofrece la posibilidad de sentir lo que ellos están sintiendo mientras que escuchamos las palabras que pronuncian.

caja caramelos con palabras

Lo que pensamos, es decir las palabras, no son  más que la representación de nuestras ideas e imágenes. Nos servimos de ellas para expresar y contar nuestro mundo a los demás así como nuestras emociones.

Pensar, Sentir y Hacer son tres palabras que están íntimamente relacionados entre sí: así, lo que pensamos influye en lo que hacemos y en lo que sentimos. Lo que hacemos inluye en lo que pensamos y sentimos. Lo que sentimos en lo que hacemos y pensamos.

Una de los ejercicios que suelo proponer a las personas que asisten a las sesiones de coaching es que prueben a cambiar algunas palabras por otras con menos connotación negativa para ellos.

Una de las más usadas y que mejores resultados da es cambiar la palabra culpa por responsabilidad. La palabra culpa suele llevar aparejada una emoción negativa importante. El simple hecho de dejar de usar esa palabra supone que la persona se libere de esa carga negativa. A partir de ahí su emoción cambia y normalmente también sus acciones. Es muy diferente llevar a cabo una acción partiendo de un pensamiento o de una emoción negativa a una neutra o incluso positiva.

El simple hecho de cambiar nuestro pensamiento produce ya un cambio en nuestra emoción y por lo tanto en lo que hacemos.

De lo que se trata es de experimentar con esos cambios y darse cuenta de cómo influyen en nosotros.No se trata sólo de cambiar una palabra sin mas sino de  ver qué efecto tiene esa palabra.

Cada día tenemos la oportunidad de experimentar con las palabras.No hay obligación de usar aquellas que no nos gustan o que nos hacen daño.

Simplemente libérate de ellas.

Las palabras no están atadas a nosotros. Somos nosotros los que nos atamos a ellas por miedo a sentir algo diferente

Visto en http://isabeliglesiasalvarez.com/

Publicado en Autoconocimiento, Coaching, Comunicación, Desarrollo personal, Liderazgo personal, Palabra | Etiquetado , , , , , | Deja un comentario

Las armas del Mulá


cimitarra

“Las armas del Mulá”

Este viejo cuento sufí me sirve para reflexionar sobre las “armas” que poseemos, que trabajamos, que entrenamos para enfrentarnos a la vida y sobre cómo la incertidumbre, el cambio y lo inesperado pueden hacer que, a pesar de que confiemos ciegamente en nuestra preparación, nos dejen sin esa vital “asistencia”.

“El Mulá Nasrudín inició un viaje hacia tierras lejanas, motivo por el cual se hizo con una cimitarra y una lanza. En el camino, un bandido cuya única arma era un bastón, se le echó encima y lo despojó de sus pertenencias. Cuando llegó a la ciudad más próxima, el Mulá contó su desgracia a sus amigos, quienes le preguntaron cómo había sucedido que él, estando armado con una cimitarra y una lanza, no hubiera podido dominar a un ladrón armado con un modesto bastón. Él replicó: El problema fue precisamente que yo tenía las dos manos ocupadas, una con la cimitarra y otra con la lanza. ¿Cómo creen ustedes que hubiera podido salir airoso?”

 

¿Cómo te estás equipando tú para enfrentar tu viaje?

¿Cómo te preparas para  una probable  vida llena de incertidumbre y cambio?, ¿qué sabes de ti y de tu forma de reaccionar, eres reactivo, proactivo, creativo?

¿En qué inviertes tu esfuerzo, tu tiempo, tu dinero, en tener, en hacer o en ser?

¿Cómo afrontas los hechos inesperados, lo que  no controlas?

 ¿Qué habilidades tienes o vas a adquirir para que no te sorprendan con las “armas” que no sirven o sin saber usarlas o sin saber desprenderte de las que te pesan y no te ayudan rápido?

 ¿Qué puedes hacer para mejorar tu preparación, para llenar tu ser de recursos útiles?

¿Eres de los que leen, se dicen a sí mismos esto ya lo sé yo y no lo entrenan?

¿Crees que sólo con saberlo funciona?

¿Qué hubieses hecho tú en el lugar del Mulá?

Tomado de http://arucacoach.me/

Publicado en Autoconocimiento, Coach, Coaching, Coaching personal, Desarrollo personal | Etiquetado , , , | Deja un comentario

Houston, ¿tenemos un problema?


houston

Problema:

  Cuestión que se trata de aclarar.

  Proposición o dificultad de resolución dudosa.

  Conjunto de hechos o circunstancias que dificultan la consecución de algún fin.

Estas son algunas de las acepciones que recoge el Diccionario de la RAE para esta palabra, pero si antes de leer las definiciones, hubiésemos pensado sobre el término y lo que nos evoca, seguramente a muchos, cuestiones como  imposible, incapacidad, ansiedad, nerviosismo, alerta, dificultad y miles más en sentido negativo, hubiesen brotado en su mente.

Sin embargo los japoneses consideran un problema, un tesoro, que les sirve siempre para aprender y mejorar.

Reflexionando sobre el término, podemos decir que  implica que, frente a una circunstancia que nos acontece, no tenemos muy clara o desconocemos la solución.

En muchas ocasiones la pereza, el miedo, el orgullo  o la arrogancia entre otros, nos obstaculizan y no permiten que  afrontemos estas circunstancias en las mejores condiciones y acabamos, procrastinando, abandonando la tarea, quejándonos, enfadándonos, echando balones fuera, buscando un culpable, etc.

Sin embargo si reparásemos en que lo que a nosotros nos puede resultar un problema, a otras personas no, podríamos humildemente preguntar o pedir ayuda sin ningún reparo, para avanzar en nuestra tarea. Seríamos conscientes de las miles de cosas  que se pueden hacer en equipo, que nosotros solos no podemos.

En un problema siempre hay multitud de factores inmersos y seguramente desconozcamos el efecto de alguno por inexperiencia, por no tener esa perspectiva o por no reparar en ello.

Además también podemos comprobar que las soluciones tampoco son únicas y no siempre nuestra opción o nuestro análisis  es el correcto. Sin embargo escuchando, siempre podemos enriquecer nuestra  propuesta con otros matices.

Si  en un equipo aparece un problema que sólo reconoce una parte, ¿qué podemos hacer? Dar prioridad a la efectividad en la resolución de los problemas en lugar de a la certeza, es un gran paso. Puesto que nuestra forma de pensar en muchos casos nos condiciona y limita.

Es por lo que son tan útiles herramientas como  la “Tormenta de ideas” o Brainstorming en las que todos exploramos posibilidades juntos para intentar disolver  lo que Kofman denomina las “interpretaciones congeladas” que obstaculizan llegar a una solución de las posibles.

En ella deberán participar tanto quienes experimentan el problema, como quienes deberán ejecutar la solución. Nadie quiere cambios o soluciones impuestas, por lo tanto la participación y la comprensión de lo que se trata de dilucidar,  se hacen fundamentales para el respeto y ejecución del compromiso.

La única cuestión necesaria para  con este instrumento es, quenadie haga juicios críticos con lo que cada uno dice y aporta durante las sesiones. Por peregrina que parezca la aportación al principio, puede pasar más tarde a inspirar o a ser parte de la solución.

Por lo tanto debe generarse un ambiente de confianza en el que todos se sientan libres para poder exponer sin ser cuestionados. Eso significa que “lo que pasa en la Tormenta se queda en ella”.

Si además convenimos con nuestro equipo, acabar con la palabra problema y  empezar a denominarlo reto u oportunidad, algo que entusiasma y es positivo, habremos hecho bastante por cambiar nuestro estado interno para afrontarlo,  minorando el estrés y aumentando la capacidad creativa.

Houston tiene un problema pero ¿y Tokio?

Visto en http://arucacoach.me/

Publicado en Brainstorming, Coaching de equipos, Coaching ejecutivo, Conflictos, Solución de problemas, Trabajo en equipo | Etiquetado , , , , , , , | Deja un comentario

Atrévete, es la única forma de lograr tus sueños


EPR_141008-atrevete-es-la-unica-forma-de-lograr-tus-suenos

La realidad es que todo en la vida tiene sus riesgos.

Si usted quiere evitarse los riesgos, entonces no haga nada de lo que apunto a continuación:

– No conduzca un automóvil. Son la causa del veinte por ciento de los accidentes fatales.

– No viaje ni por aire, ni por tren, ni por agua. El dieciséis por ciento de todos los accidentes ocurren en esta actividad.

– No camine por la calle. El quince por ciento de todos los accidentes ocurren allí.

– No permanezca en su casa. El diecisiete por ciento de todos los accidentes ocurren en la casa.

En la vida no hay lugar seguro ni actividad sin riesgos. Helen Keller, escritora, conferenciante y defensora de las personas limitadas físicamente, dijo:

«La seguridad es más que nada una superstición.

No existe en la naturaleza ni entre los hijos de los hombres como una experiencia global. A la larga, evitar el peligro no es más seguro que exponerse a él. La vida es una aventura atrevida o no es nada».

Todo en la vida demanda riesgos.

Es cierto que usted corre el riesgo de fracasar si intenta algo audaz porque puede perderlo. Pero también corre el riesgo de fracasar si se mantiene inactivo y no intenta nada.

G. K. Chesterton escribió:

«No creo en un destino que cae sobre el hombre cada vez que actúa; pero sí creo en un destino que cae sobre él si no actúa».

Mientras menos se atreva, mayor será el riesgo de fracasar. Irónicamente, mientras mayor es el riesgo a fracasar (y realmente fallar), mayores son las probabilidades de tener éxito.

Visto en http://jcvalda.wordpress.com/

Publicado en Actitud, Autoconocimiento, Cambio, Coaching personal, Desarrollo personal, Exito | Etiquetado , , , , , | Deja un comentario