Nada es para siempre


relojarena

Cuando nos encontramos ante una decisión que consideramos difícil, sobre todo porque nos hará salir de una situación en la que estamos estancados o nos sentimos bloqueados, le damos tanta importancia que nunca nos parece que tenemos lo suficientes datos y estamos lo suficientemente seguros como para tomarla sin más.

Si recuerdas cuál fue la última de este tipo de decisiones que has tomado y te das el tiempo necesario para rememorar tu estado entonces, podrás comprobar por analogía que, lo que hace tiempo te parecía decisivo, hoy no es más que un momento más de tu vida.

Parece paradógico que en un mundo en el que lo único seguro es el cambio, busquemos denodadamente la estabilidad, en el trabajo, en la pareja, en casi todo… a pesar de que no deja de ser una ilusión y que no reparamos mucho en como dice la canción “y cómo hemos cambiado”.

Quizá hoy te parezca decisivo salir o no con una persona, irte a vivir con ella, cambiar de trabajo, reinventarte y te dé miedo o pereza, aunque si recuerdas las numerosas veces que has pasado por esto, no podrás por menos que relativizarlo. Ve por ello, por lo que te importa. ¿Qué es lo peor que podría pasar?

 Si buscas la estabilidad, esa supuesta seguridad que no es más que un sentimiento, a lo mejor te estás perdiendo lo mejor de la vida, que es vivirla y tener los suficientes arrestos para comprobar si ese deseo que tienes hace tiempo  o esa decisión que no te deja dormir, merece la pena. Prueba. Eso significa estar vivo y dirigir tu vida.

Nunca sabrás si eligiendo otra cosa en ese preciso momento habrías acertado. Puedes castigarte, no muy inteligentemente, adornando tras el paso adelante la  posibilidad que descartaste pero no dejarás de engañarte a ti mismo.

Todas las decisiones que tomas van forjando tu personalidad y añadiéndose al acervo de tu experiencia, por lo tanto tras cualquier decisión ya no serás el mismo. Serás más sabio.

Juzgar tus decisiones del pasado con tus conocimientos actuales no es justo, ni sano, ni  aporta nada positivo.  Piensa que habrás aprendido y la próxima será siempre decidirás mejor.

¿Prefieres vivir o arriesgar o lamentarte en tus últimas horas?

Visto en http://arucacoach.me/

Publicado en Coach, Coaching, Toma de decisiones | Etiquetado , , , | Deja un comentario

Facundo Cabral


facundo-cabral1

“Ahora mismo le puedes decir basta al miedo

que heredaste,

porque la vida es aquí y ahora mismo”.

Facundo Cabral

Publicado en Citas | Etiquetado , | Deja un comentario

Edgar Allan Poe


edgar allan poe

«Los que sueñan de día son conscientes de muchas

cosas que escapan a los que sueñan sólo de noche»

Edgar Allan Poe

Publicado en Citas | Etiquetado , | 1 comentario

Yo quiero


yo-quiero

Escucho a una persona hablar de todos los “tengos” y “deberías” que tiene su día a día  y veo cómo físicamente todas esas cuestiones se le acumulan en  cabeza y hombros, haciendo  que para su cuello sea cada vez más difícil salir a flote y no desparecer, a medida que se encorva cada vez más.

Entre ellos se esconde lo que hemos oído o leído o nos han dicho que debe ser, por ejemplo  una madre o un padre, lo que debe hacer, lo que tiene que hacer para ser bueno, qué se supone que debe hacer un jefe, un empleado, qué deberías hacer si tienes que estar saludable, qué no, todos, tópicos y lecciones tienen algo en común, vienen del exterior.

Aún viniendo de ahí ejercen sobre nosotros una presión que difícilmente encajamos para bien, principalmente, porque la usamos para castigarnos con lo que deberíamos sin cuestionarnos si es lo mejor para nosotros.

¿Has reparado alguna vez en cuántas veces al cabo del día decimos “tengo que” o “debería esto o lo otro”?, acaso alguien mejor que nosotros sabe lo que queremos.

Esta presión en muchos casos acaba teniendo su consecuencia en que hagamos algo que no queremos o dejemos de hacer algo que sí. Implican una regla que hemos almacenado, sin pensar conscientemente en ello.

A veces incluso vamos más allá y se los imponemos a otros, “tendrías que” o “deberías hacer esto o lo otro” lo decimos sin reparar en las implicaciones que  tiene en los demás y en que, en la mayoría de los casos, lo recomendamos cuando ni siquiera nosotros los hacemos, aunque parece que sí tenemos claro cómo se debería.

“Debería hacer algo de ejercicio” ¿Qué posibilidades tiene de hacerse o de mantenerse en el tiempo?

“Tengo que perder peso”, esto seguro que lo diré para castigarme mientras me como algo hipercalórico.

“Debería cambiar de trabajo” lo pienso cuando me va mal y porque nadie en su sano juicio aguantaría lo que yo pero ¿lo voy a hacer?

“Para conseguir esto tengo que esforzarme” ¿quiere esto decir que a mí me costará ese esfuerzo o existe la posibilidad de que lo consiga de otra forma?

Cuando alguien “tiene que hacer algo” es una imposición externa que no viene de dentro, si no, decimos “quiero hacer esto o lo otro”. Cuando modificamos nuestro lenguaje y dejamos fuera esos términos, nuestra presión baja.

¿Quién dice realmente quién tiene qué ?

¿Tienes que o quieres?

¿Cuándo tienes más entusiasmo, cuando quieres o cuando tienes que o deberías?

 ¿Qué te parece transformar tus “debería”, “no debería” y “tengo que” o “no tengo que” por  “quiero” o no “quiero”? ¿Cambia o no, la película?

Tomado de http://arucacoach.me/

Publicado en Coach, Coaching, PNL | Etiquetado , , , , , | Deja un comentario

Pablo Ruiz Picasso


picasso1

“Puede quien cree que puede,

y no puede el que cree que no puede.

Esta es una ley inexorable.”

Pablo Ruiz Picasso

Publicado en Citas | Etiquetado , | Deja un comentario

John Lennon


john-lennon-01

“Si todo el mundo demandara

paz en vez de otro televisor, habría paz.”

John Lennon

Publicado en Citas | Etiquetado , | Deja un comentario

La fábula del perro con campanilla


perro-con-campanilla

Queridos lectores, para este inicio de semana les ofrecemos la fábula del perro con campanilla. En ella veremos que los más ostentosos sólo cuentan con esa vanidad como único sustento. Las verdaderas personas importantes y productivas sólo se dedican a alimentar a esas dos virtudes, no a fanfarronear. ¿Quién eres tú? ¿Eres alguien que se dedica a ser verdaderamente lo que desea ser o eres alguien que se gasta hablando? Piensa que con esta última actitud no te estás haciendo ningún favor.

Había un perro que acostumbraba morder sin razón. Ya en la ciudad lo tenían como un animal a temer, y si alguien venía caminando por la calle cambiaba el rumbo hacia otro lado al escuchar los ladridos.
Cansado de esta situación su amo le amarró una campanilla en su pescuezo para advertirle a la gente de su presencia cercana. Y el can al sacudir su cabeza escuchó el sonido de la campanilla, le gustó y se fue a la plaza pública a presumir de esta nueva adquisición ante todos. Sin embargo, una sabia perra que andaba por el lugar advirtió esto, se acercó al perro con campanilla y le dijo mirándolo a los ojos:
— ¿ De qué presumes tanto, amigo ? Sé que no llevas esa campanilla por tus grandes virtudes, sino para anunciar tu maldad oculta.

Reflexión

Muchas veces nuestras palabras nos traicionan porque ellas mismas contienen vida. Pero no sólo es la palabra quien nos traiciona sino nuestra conducta. Quien es verdaderamente bueno, probo y correcto no necesita autopromocionarse porque sus propios actos ya lo han hecho. Sólo los que no buscan la bondad en sí se dedican a hablar sobre lo buenos que son, ya que ellos únicamente buscaban ese objetivo: el reconocimiento. La bondad siempre estuvo en un segundo plano. ¿Sabes cómo te ves promocionando tus aparentes logros? Bueno, te diré que en la fábula del perro con campanilla hallarás un muy preciso símil de cómo te ves. Trata, ante todo, de trabajar en silencio, porque quienes van por la senda del perfil bajo nunca tendrán el problema de exponerse demasiado ante los demás. Los fanfarrones, a lo largo del tiempo, siempre han sido apreciados de mala manera.

Tomado de http://suplementos.pymex.pe/

Publicado en Autoconocimiento, Coach, Coaching, Desarrollo personal, Escuchar | Etiquetado , , , , | Deja un comentario

¡Ilumina a los demás!


happy

La mejor forma de disfrutar de la vida y ser felices es , como decía Baden Powell, hacer felices a los demás. Cuando te planteas este objetivo en tu vida, comenzar siempre merece un periodo de reflexión o nuestra meta se puede tornar en un hábito que nos agote la energía y no responda a su ulterior fin.

Imaginaos cuando alguien hace un enorme esfuerzo para realizar algo en favor de alguien y esta otra persona, no sólo no lo reconoce, sino que tampoco lo agradece. ¿Qué puede ocurrir en este caso?

Habréis seguro oído “con la de cosas que he hecho por él o por ella”, “siempre tratando de darle gusto”, ” siempre dedicado a los demás”, “encima de que lo hago por él”. Todas estas lamentaciones a posteriori se podían haber evitado si hubiésemos pensado un poco en los demás y no sólo en nosotros mismos.

Amar o querer a los demás, con el significado de la amistad, implica ser conscientes de querer transmitir alegría y felicidad allá donde vamos, para hacerles menos pesada la carga a quienes tenemos cerca, incluso a los que están librando una batalla interior.

Para hacerlo, no podemos pensar en lo que a nosotros nos gusta o desagrada, no podemos ponernos en su situación siendo nosotros con nuestras circunstancias y experiencias sino ser capaces de, como dice el viejo proverbio indio, haber andado en sus mocasines durante días,

¿Cómo hacemos eso?, observando y escuchando a la persona para saber qué hacer, en qué ayudar, percibir su situación real que puede distar mucho de la que nosotros imaginamos, puesto que cada mente es un mundo en su configuración.

Podemos pasarnos años tratando de hacerlo a nuestra manera y no conseguir nada o todo lo contrario que alguien nos  ayude tanto y en cuestiones que no necesitamos, que nos haga dependientes.

Para hacer felices a los demás hay que comprenderles, llegar a esto a través de ver, escuchar y preguntar y además tiene otro efecto positivo y consiste en que cuando sabes el porqué de los comportamientos de los demás, ya no lo tomas como algo personal, te cuesta mucho menos entender y perdonar, sabiendo que no todos tenemos todos los recursos para resolver sobre  nuestras propias tribulaciones.

A partir de hoy, ¿qué te parece  hablar menos y escuchar más?, con atención, pudiendo llegar a comprender mejor  a quienes antes etiquetabas y agradabas según tu baremo. Adaptándote al suyo con sus experiencias y  patrones.

 Hacer felices a los demás tiene un efecto en ti que te gustará comprobar, aunque para ello dejes de pensar precisamente en eso, en ti.

Visto en http://arucacoach.me/

Publicado en Coach, Emociones, Felicidad | Etiquetado , , , , , | Deja un comentario

Steve Jobs


steve-jobs-02

“Recordar que vas a morir,

es la mejor manera que conozco

para no pensar que tienes algo que perder.

Ya estás desnudo.

No hay ninguna razón para no seguir a tu

corazón.”

Steve Jobs

Publicado en Citas | Etiquetado , | Deja un comentario

José Saramago


saramago

“Para qué sirve el arrepentimiento, si eso no

borra nada de lo que ha pasado. El

arrepentimiento mejor es, sencillamente,

cambiar.”

José Saramago

Publicado en Citas | Etiquetado , | Deja un comentario