¿Cuál es tu pasión?


pasion

Cuando Steve Jobs dijo: “Tu trabajo va a llenar gran parte de tu vida, y la única forma de estar realmente satisfecho con él es hacer lo que creas que es un gran trabajo. Y la única manera de hacer un trabajo genial es amar lo que haces. Si no lo has encontrado, sigue buscando. No te detengas. Al igual que con todos los asuntos del corazón, lo sabrás cuando lo encuentres. Y, como cualquier gran relación, sólo se pondrá mejor y mejor, conforme los años pasen. Así que sigue buscando hasta que lo encuentres. No te detengas” a más de uno, nos planteó  grandes dilemas.

Si vamos analizando el pensamiento frase por frase, las reflexiones se suceden.

Que el trabajo llena gran parte de nuestra vida, al menos ocho horas, en la mayoría de los casos, tenemos certeza. A partir de ahí:

¿Qué es para ti un trabajo? y, ¿un gran trabajo?

Estar satisfecho con tu trabajo, ¿qué significa?, ¿lo estás?

¿Qué es lo que yo vas a amar cuando lo  hagas?

¿Cómo vas a seguir buscando?

¿Cómo sabrás que es ese cuando lo encuentre?

A veces nos hemos detenido poco en la selección del empleo, en numerosas ocasiones, es el trabajo, el que nos ha elegido a nosotros y lejos de plantearnos estas cuestiones, optamos, como mínimo, por dos vías muy distintas. En  una seguimos el pensamiento de Tolstoi “amando lo que uno hace” sea lo que sea, con unos valores y una misión y visión  claras  de que en cualquier trabajo podemos hacer algo grande y en otra, nos mantenernos en nuestra “zona de confort”, es decir, en el mismo trabajo de siempre, que no nos gusta en absoluto pero que es un buen “pagafacturas” al final de mes. Sin darnos cuenta de que su valor irá haciéndonos decrecer  personal, emocional e intelectualmente a medida que aumentamos nuestro esfuerzo por hacer las tareas diarias.

En esta última situación  las palabras de Jobs no tienen significado  y es precisamente entonces, cuando nuestro desarrollo vital merece una reflexión.

Cuando Jobs habla de amar lo que haces, sólo quiere decir que te prestes un poco de atención y escuches a tu interior que te dirá, qué es lo que te gusta hacer, lo que haces naturalmente, sin esfuerzo, dejándote fluir, lo que estás realizando cuando pasan las horas sin darte cuenta, en lo que piensas desde cuando te levantas por las mañanas hasta que cierras los ojos para dormir. Llámalo don, habilidad, fortaleza, cualidad, aptitud…pero ¡¡úsalo!!

A veces se necesita tiempo y reflexión para advertir que, lo que a ti apenas te cuesta hacer, otros están dispuestos a pagar por ello y así te podrás dedicar a esa tu pasión. Lo que  a ti “te sale natural” a otros nos puede costar mucho esfuerzo y preferimos que otros nos los proporcionen. Piensa en ello.

Trabajando en eso que adoras, sea lo que sea, podrás ser el mejor, innovar, ser creativo, ponerle entusiasmo, ilusión, no esperar que siempre sea viernes y que  por fin para ti las palabras de Jobs tomen vida, no en tus sueños, sino en tu realidad.

Si no puedes encontrar ese algo tuyo sólo, no lo desperdicies, busca ayuda. Todos tenemos talento para algo que se nos da muy, muy bien y nos apasiona.

Tomado de http://arucacoach.me/2014/11/21/cual-es-tu-pasion/

Publicado en Actitud, Autoconocimiento, Autoestima, Coach, Coaching, Don, Fortalezas, Habilidades, Pasión, Trabajo | Etiquetado , , , , , , , , | 2 comentarios

Ups!!! Las cosas no están saliendo como las planeaste… No te preocupes, aquí tienes 6 tips para retomar tu camino al éxito


141028-ups-las-cosas-no-estan-saliendo-como-las-planeaste

 

Por Joan Lanzagorta

Todos nos hemos desviado alguna vez de nuestro rumbo, muchas veces sin quererlo y en ocasiones, incluso, sin darnos cuenta.

Pero sucede. Somos humanos, y en ocasiones tenemos que enfrentar situaciones y decisiones importantes que exigen todo nuestro enfoque.

Eso implica que descuidamos cosas que teníamos quizá muy dominadas. Por ejemplo, cuando salimos de viaje y comenzamos a descuidar nuestra alimentación. O cuando dejamos de hacer ejercicio dos o tres días, porque llegamos demasiado tarde y agotados por compromisos sociales.

Algunas veces corregimos esto de manera inmediata y no pasa nada. Pero en ocasiones lo vamos postergando hasta que, cuando nos damos cuenta ya hemos cambiado nuestros hábitos. Y por lo tanto, no es fácil volver atrás. Debemos volver a sustituir un hábito por otro, lo cual requiere enfoque, esfuerzo y dedicación.

Tengo que admitir que esto personalmente me ha sucedido, y no sólo una vez.

El problema es que uno está tan distraído con mil cosas que resulta fácil que nos olvidemos de hacerlo y nos cueste mucho trabajo adquirir de nuevo esa costumbre para hacerlo como antes: sin pensarlo y de manera automática.

Lo mismo puede pasar con el seguimiento a nuestras inversiones, o con nuestro plan para salir de deudas, en fin, con tantos otros aspectos de las finanzas personales y de la vida cotidiana.

¿Qué tenemos que hacer para lograrlo?

1. Encontrar la motivación. No podemos cambiar un hábito sólo por obligación o imposición, debemos convencernos a nosotros mismos de que eso que estamos haciendo nos acercará más a nuestros valores y a un objetivo que es verdaderamente importante para nosotros.

En este sentido, veamos qué es lo que ha cambiado. ¿Cómo nos ayudaba el hecho de llevar un control de nuestros gastos o de nuestras inversiones? ¿Por qué queremos volver atrás? Nosotros mismos tenemos la respuesta que necesitamos para encontrar esa motivación.

2. Empezar hoy. Muchas veces nos engañamos a nosotros mismos diciendo: “empezaré el próximo mes”. Cuando nos damos cuenta ya estamos a día 10, por lo que nos justificamos: “este mes no pude, pero el próximo sí lo haré”.

Si tomamos una decisión, cualquiera que esta sea: cuidar nuestra alimentación, empezar a hacer ejercicio, tomar más agua, empecemos hoy. No mañana, no a partir de la siguiente semana. Hoy.

3. Ponerlo por escrito. Es importante plasmar por escrito lo que queremos hacer y si podemos, anotarlo en nuestro calendario como una cita, o en nuestra lista de pendientes para el día.

4. Revisar nuestra lista al empezar y terminar el día. Revisar nuestra lista de pendientes al empezar el día nos ayuda a enfocarnos en lo que tenemos que hacer. Al terminar el día podemos darnos cuenta si lo hicimos o no, y en ocasiones incluso corregirlo.

Por ejemplo: si no hicimos ejercicio en la mañana o en la tarde podemos hacerlo al terminar el día. O bien, si nos excedimos en nuestra alimentación podemos por lo menos cuidar lo que vamos a cenar. Si omitimos registrar alguno de los gastos del día podemos corregirlo en el preciso momento en el que lo recordamos.

5. Dar un seguimiento. Dicen los expertos que para cambiar un hábito se requiere hacer una misma actividad por 21 días consecutivos. Nuestro reto es hacerlo, no importa cuánto nos tardemos.

Por ello es importante dar un seguimiento y registrar en nuestro calendario (o incluso hay aplicaciones para ello) una palomita cada día que logramos nuestra meta.

Una vez que tengamos 21 palomitas consecutivas podremos pensar que ya estamos como se dice popularmente “del otro lado”.

6. Tolerar la frustración. Como mencioné antes, es muy fácil equivocarnos o darnos cuenta de que en un momento dado no hicimos lo que teníamos que hacer. No le demos demasiada importancia al asunto, porque esto a veces nos hace tirar todo por la ventana. Sigamos mañana, que será otro día. Pero hagámoslo.

Tomado de https://jcvalda.wordpress.com/2014/11/20/ups-las-cosas-no-estan-saliendo-como-las-planeaste-no-te-preocupes-aqui-tienes-6-tips-para-retomar-tu-camino-al-exito/

Publicado en Autocontrol, Cambio, Coach, Coaching, Coaching personal, Confianza, Exito, Liderazgo personal | Etiquetado , , , , , | Deja un comentario

25 cosas que nunca debes dejar de hacer por ti


141101-25-cosas-que-nunca-debes-dejar

Por Marc Chernoff

A veces tienes que hacer lo que es mejor para ti y tu vida, y no lo que es mejor para todos los demás.

Cuando tenía 16 años y era demasiado joven para comprender plenamente la sensibilidad de la situación, entrevisté a la amiga de mi abuela, JoAnn, que tenía una enfermedad terminal, para un proyecto escolar titulado “La velocidad de la Vida” Cerca de cinco minutos de empezar la entrevista, comencé a preguntarle a JoAnn sobre su enfermedad y su vida.

“Así que,” traté de preguntar con delicadeza, “¿Qué se siente despertar cada mañana y saber que te estás muriendo?”

“Bueno”, respondió, “¿Qué se siente despertar cada mañana y fingir que tú no lo estás haciendo?

Wow! En un instante, la respuesta de JoAnn abrió mis jóvenes ojos a una de las grandes verdades de la vida: Hoy somos lo más viejo que hemos sido jamás y lo más jóvenes que jamás volveremos a ser.

En otras palabras, la vida es corta y el tiempo corre. Asusta, pero es verdad. Si alguna vez hubo un día perfecto para mantenerte firme junto a tus valores, tus ambiciones, y lo que es mejor para ti, ese día es hoy.

Así que hoy te reto a

1. Nunca dejar de expandirte y mejorarte a ti mismo. – Siempre sueña y apunta más alto de lo que creas que es posible. No te molestes en tratar de ser mejor que tus compañeros o predecesores. Trata de ser mejor de lo que sabes que puedes ser.

2. Nunca dejar de escuchar tu voz interior. – Las personas más infelices son las que más se preocupan por lo que los demás piensan; las que dejan que todos los demás ahoguen su voz interior. Así que mantente firme. Ganas una gran libertad al dejar a los demás con sus opiniones.

3. Nunca dejar de caminar cómodamente en tus propios zapatos. – Si no sigues el camino que otros quieren que sigas, puede que se irriten. No te preocupes. Que lo hagan. Es su problema, no el tuyo.

Muchas personas parecen tener una idea clara de cómo las otras personas deberían vivir sus vidas, pero no tienen ni idea de cómo vivir las suyas. Así que enfócate en lo que diga tu corazón y sigue pavimentando tu propio camino.

Recuerda que es más útil estar atento a una sola fortaleza o debilidad tuya que estar atento de un millón de fortalezas y debilidades en otros.

4. Nunca dejar de trabajar en tus miedos. – El miedo mata más sueños de lo que el fracaso jamás podrá. Así que no dejes que el miedo decida tu futuro. Al final, puedes estar cómodo o ser valiente, pero no ambos a la vez.

5. Nunca dejar de ser un poco irrealista. – Para tener éxito, tienes que ser un poco irrealista. Tienes que creer que algo totalmente diferente a lo que ha sucedido siempre PUEDE suceder a partir de ahora. Piensa en ello. Ser realistas no cambia nada; ser irrealista sí lo hace.

¿No parece un poco irrealista poder utilizar un teléfono móvil para investigar inmediatamente cualquier tema imaginable, ver películas, obtener la ruta de conducción perfecta a cualquier lugar que quieras ir, y ver a tus amigos cara a cara sin importar en que parte del mundo estés? Afortunadamente un pequeño grupo de ingenieros informáticos no lo hicieron.

6. Nunca dejar de hacer lo que tengas que hacer. – Has nacido para ser exitoso. Aunque para ser exitoso, debes planear serlo, prepararte para serlo, esperar serlo, y trabajar para serlo, todos los día.

7. Nunca dejar de abrazar tus problemas. – Después de cada problema que has superado en el pasado, te hiciste más fuerte y más capaz de enfrentar los que te acechan hoy. Del mismo modo, los problemas a los que te enfrentas hoy, te están preparando para los retos de mañana.

Mientras este proceso de crecimiento toma lugar, recuerda que no hay errores. Los eventos que se produzcan a medida que avances en tu viaje, no importa lo desagradable que sean, son pasos necesarios para poder aprender lo que necesitas saber para llegar a los lugares a los que has elegido ir.

8. Nunca dejar de estar dispuesto a cometer errores. – Cometer errores es mucho más productivo que nunca moverte. Puedes aprender grandes cosas de tus errores, siempre y cuando no estés ocupado evitándolos ni negándolos.

Y no importa lo malo que sea un error que cometas, llega un momento en el que tienes que dejar de pensar en ello y seguir adelante. No son arrepentimientos en la vida; sólo lecciones que te muestran el camino a seguir.

9. Nunca dejar de volver a levantarte. – Las personas más fuertes y más exitosas no son las que siempre ganan, sino las que se niegan a renunciar incluso después de perder.

Puede que pienses que no eres lo suficientemente bueno, pero te sorprenderás a ti mismo si lo sigues intentando. Lo que realmente nos define es cómo nos levantamos después de caer. Al final, para ganar, todo lo que tienes que hacer es levantarte una vez más de las veces que te caíste.

10. Nunca dejar de hacer lo mejor. – Cuando pierdas algo, no pienses en ello como una pérdida, sino como un regalo que aligera tu carga para así poder viajar mejor por el camino que está destinado para ti.

11. Nunca dejar de ignorar a los pesimistas. – Cuando alguien socava tus sueños, predice tu ruina, o te critica de alguna manera, recuerda, te están contando su historia, no la tuya.

12. Nunca dejar de tomar pequeños pasos hacia adelante. – El momento en el que renuncias, es el momento en el que dejas a alguien más ganar. Así que sigue adelante. No tienes que tener todas las respuestas para seguir adelante.

13. Nunca dejar de darte la oportunidad de escalar nuevas alturas. – Nunca serás capaz de volar si te aferras a lo que te retiene. Así que respétate a ti mismo lo suficiente como para alejarte de lo que ya no te hace crecer.

14. Nunca dejar de sonreír. – Cuando pierdes tu sonrisa, pierdes tu equilibrio. Así que sé determinado a ser alegre y feliz en cualquier situación en la que puedas encontrarte. Para que eventualmente puedas aprender que gran parte de tu felicidad o infelicidad no está determinada por tus circunstancias, sino por tu actitud y perspectiva.

15. Nunca dejar de pensar en positivo. – Los pensamientos son poder. Crean y destruyen. Todo es posible. Lo que haces depende de ti. Mira a tu alrededor y verás que casi toda tu vida nació de tus pensamientos. Entiende esto, y planta tus semillas según esto. Puedes cambiar de opinión en cualquier momento. Así que adelante. Cámbialo ahora mismo.

16. Nunca dejar de reírte de ti mismo ni de tus situaciones en la vida. – Toda la auto-miseria tiene sus raíces en la auto-compasión, y toda la auto-compasión tiene sus raíces en tomar la vida demasiado en serio. Si tomas todo demasiado en serio (sobre todo a ti mismo) terminarás temiendo cada nuevo paso que des.

Relájate y ríete de ello si puedes; especialmente si las cosas no salen como las planeaste. Las personas con buen sentido del humor tienen un mejor sentido de la vida. Uno crece el día que se ríe por primera vez de sí mismo y de sus circunstancias.

17. Nunca dejar de apreciar la vida que estás viviendo en este momento. – Deja de correr. Respira. Siente dónde estás. Estás donde se supone que tienes que estar en este mismo momento. Cada experiencia y paso es necesario.

18. Nunca dejar de tentarte por las pequeñas alegrías de la vida diaria.– Observa lo que amas, no lo que odias. Sonríe más. La felicidad es disfrutar de las pequeñas cosas de la vida, a la vez que persigues a las grandes.

19. Nunca dejar de esparcir tu bondad. – Cómo haces sentir a los demás consigo mismos, dice mucho sobre ti. Así que trata a la gente correctamente. La bondad ES un regalo que puedes darte el lujo de dar.

20. Nunca dejar de dar lo que puedas dar. – Ejercita tus talentos para devolver. Hazlo cada vez que puedas, sólo porque puedas. Y cuando te canses, recuerda a todas aquellas personas que no pueden hacer lo que tú sí puedes hacer.

Piensa en lo que estarían dispuestos a dar para tener las habilidades que tienes en este momento; un simple don que damos por sentado. Entonces esfuérzate más por ellos. Y entiende que hay otros por ahí con diferentes dones que están haciendo lo mismo por ti.

21. Nunca dejar de darle a tus relaciones importantes una justa oportunidad. – Es imposible encontrar a alguien que nunca te hará daño, así que ve por aquellos que valgan la pena ese dolor. Y recuerda, sin un poco de dolor, la alegría no se sentiría tan bien.

22. Nunca dejar de hacer pequeñas cosas para tu propia felicidad. – Recuerda que la felicidad proviene de tus propias decisiones y acciones. Esperar que alguien más te haga feliz es la mejor forma para estar triste.

23. Nunca dejar de abrir tu mente a nuevas perspectivas. – No odies lo que no entiendes. Dales a las cosas una justa oportunidad. Tu mente es como un paracaídas; no funciona a menos que esté abierto.

24. Nunca dejar de evolucionar. – Sólo porque te gustó algo en algún momento, no significa que estás obligado a que te guste siempre. Puedes cambiar de opinión. No tienes que fingir que te gusta algo sólo como acto de fidelidad a la persona que eres, basada en alguien que alguna vez fuiste.

Para ser sinceramente fiel a ti mismo, tienes que permitirte tener la libertad para cambiar. La única cosa que siempre debes tener por seguro es la inseguridad, y esto significa que estás creciendo, y no estancado o encarcelado por tus viejas formas de pensar.

25. Nunca dejar de escribir tu propia historia, tu propio camino. – Cuando escribas la historia de tu vida, nunca, nunca dejes que otra persona sostenga tu lápiz. Toma todos los días decisiones conscientes que alineen tus acciones con tus valores y ambiciones. Porque la forma en que vives cada día es una frase en la historia de tu vida. Cada día estás eligiendo si la frase termina con un punto, con un signo de interrogación o con un signo de exclamación.

Tomado de https://jcvalda.wordpress.com/2014/11/18/25-cosas-que-nunca-debes-dejar-de-hacer-por-ti/55

Publicado en Actitud, Autoestima, Coach, Coaching, Coaching personal, Delegar, Desarrollo personal, Liderazgo personal, Visión | Etiquetado , , , , , | Deja un comentario

David Fishman


victimizacion (1)

“Es más fácil ser una víctima culpando a los

demás de nuestros problemas,porque así no

tenemos que asumir el dolor de nuestras propias

decisiones”

David Fishman

Publicado en Citas | Etiquetado , | 1 comentario

Intentar Vs Hacer el esfuerzo


me-canse-de-intentar

por Yuleika Guzman

Quiero compartirles una canción que uno de mis hijos me pidió escuchara pues se identifica con la letra de la misma. Este tema tiene una letra muy inspiradora que conecta con el espíritu de muchas personas que están queriendo confiar en la humanidad y sentirse humanos con esperanzas.

Sin embargo desde el funcionamiento neurológico de nuestro cerebro, cuando decimos “Lo estoy intentando”, éste no recibe una instrucción clara por lo que probablemente no consiga aquello que intenta. Cuando digo estoy intentándolo una y otra vez, no  es así, lo estás haciendo una y otra vez y no lo estás consiguiendo… Es más efectivo decir “Lo estoy haciendo” y experimentar el resultado de hacerlo, así ya hay algo concreto, hay acciones y resultados sobre los que  podemos hacer algo. Y si lo que hago no me da el resultado que espero hay que hacer otra cosa.

Por ejemplo, intenten levantarse ahora de la silla en la que están… no lo hagan, sólo intenten hacerlo… lo ven, es confuso.

El el intento sólo es eso, un intento que no va a ninguna parte… sólo el hacerlo permite saber si puedo algo o no, como me siento con eso y conocer mis límites y los límites de los otros…

Le llamaría a esta canción “Estoy haciendo el esfuerzo de”

Con amor y corazón disfrútenla…

http://www.youtube.com/watch?v=zJu0RerMK_U

Yuleika C. Guzmán R.

Tomado de https://yuleikaguzman.wordpress.com/2014/11/18/intentar-vs-hacer-el-esfuerzo/

Publicado en Actitud, Autoconocimiento, Autocontrol, Autoestima, Coach, Coaching, Coaching personal, Decisiones, Desarrollo personal, Exito, Liderazgo personal, Visión | Etiquetado , , , , , , | Deja un comentario

Desconozco el autor


sin-mirar-atras

“Sabes que estás en el camino correcto

cuando pierdes el interés por mirar atrás”

Desconozco el autor

Publicado en Citas | Etiquetado , | Deja un comentario

Tres pasos para analizar qué es lo que no funciona en tu vida


aida-baida-gil

por Aida Baida Gil

Una de las razones por las que a veces no consigues tus objetivos no es que no estés lista para cambiar, o que te de miedo y estés paralizada, sino que no sabes qué es lo que no funciona.

Hace poco me escribió una persona diciéndome que su problema era que no sabía qué era lo no funcionaba en su vida y no tenía nada claro, por supuesto, qué hacer al respecto. Quizá le estés dando vueltas y vueltas y sigas sin saber por qué eres infeliz o por qué no tienes los resultados que quieres. O quizá no te lo habías planteado hasta ahora porque estás tan ocupada que ni tiempo tienes.

La cuestión es, como bien sabes, que si no sabes qué hay que cambiar o qué es lo que falla, no podrás arreglarlo. ¿Qué puedes hacer entonces para determinar lo que no funciona y ponerte manos a la obra? Esto es lo que yo siempre trabajo con mis clientas.

1. Volver a los cimientos

En mi opinión, tanto a nivel personal como profesional, tener clarísimos tus cimientos es clave. Es lo primero que trabajo con mis clientas, tanto a nivel profesional como cuando les ayudo a mejorar los resultados de su negocio; porque si no sabes qué es lo importante para ti a nivel personal, a nivel básico, no entenderás por qué no te sientes realizada o por qué te falta algo. Y porque a veces se nos olvida algo Fundamental, que tu trabajo es parte de tu vida, no toda tu vida.

La mayoría de las personas no se para a pensarlo, así que ahora es tan buen momento como otro. ¿Qué es importante para ti? ¿Cuáles son tus prioridades, tus valores, tus necesidades como persona? Una vez tengas esto claro te resultará más sencillo no sólo saber qué te falta, sino tomar decisiones, porque sabrás por qué las estás tomando. Por ejemplo:

  • Quizá te sientas estancada profesionalmente porque tu trabajo se ha convertido en algo rutinario para ti y eres una persona que necesita desafíos constantes (como me pasa a mi, por ejemplo).
  • Quizá la razón de tu agobio es que quieres dedicarle más tiempo a tu familia y en tu situación actual no puedes, y solo tendrás esto claro si eres consciente de que, al menos en este momento de tu vida, tu familia es la prioridad número uno para ti.
  • Quizá te sientas frustrada porque, al contrario del caso anterior, tu familia siempre ha sido tu prioridad y ahora, sin embargo, lo es tu carrera, porque ahora te toca a ti, como le pasaba a una de mis clientas.
  • Quizá estés agobiada porque sí, tu negocio va bien, pero no tienes tiempo para casi nada más y una de tus necesidades es cuidarte y descansar o dedicarte más al desarrollo personal.

Una vez tengas claro qué es importante para ti como persona, podemos pasar a la segunda parte: tu profesión o negocio.

2. Analizar tu “perfil” profesional

Igual que en el caso anterior tienes que tener claro qué quieres a nivel profesional. A veces el fallo es que no te has dado tiempo para sentarte a pensarlo y, otras veces, por muchas vueltas que le das, solo tienes un batiburrillo de ideas en la cabeza (entonces es cuando buscar ayuda te vendría bien).

¿Qué es importante para ti a nivel profesional? Ganar dinero, tener desafíos, ganarte el respeto de otros profesionales o compañeros. Da igual lo que sea, pero tienes que saberlo para poder actuar en consecuencia.

Estos dos pasos a veces son sencillos y a veces no, pero la información que te dan sobre lo que de verdad necesitas no tiene precio y, además, una vez que te has aclarado puedes pasar al tercer punto.

3. Lluvia de ideas y decisión

En este paso te habrán surgido un montón de posibilidades, ideas y explicaciones y es momento de pararte a analizarlas y decidir a cuál le vas a dar una oportunidad, qué es lo que vas a cambiar, a empezar, a eliminar, etc, para después ponerte en marcha y conseguir lo que de verdad quieres (al menos en este momento): un nuevo trabajo, un ascenso, un cambio radical, más clientes, otra forma de trabajar, etc.

Así que aquí lo tienes los tres pasos que necesitas para averiguar qué te falta, que es lo que no funciona.

Tomado de https://jcvalda.wordpress.com/2014/11/17/tres-pasos-para-analizar-que-es-lo-que-no-funciona-en-tu-vida/

Publicado en Actitud, Cambio, Coach, Coaching, Coaching personal, Decisiones, Exito, Liderazgo personal | Etiquetado , , , | Deja un comentario

La fábula del león enamorado


leon-enamorado

En esta ocasión la historia que les ofrecemos es La fábula del león enamorado. En ella encontrarás que el respeto y la consideración no se consiguen a través de la apariencia, pero la historia va más, porque también nos revela que la persona aparentemente más fuerte, más sólida, también conlleva debilidades que debe fortalecer, porque la vida es una constante educación y, como bien sabemos, educarnos y aprender es una tarea que nunca concluye ni concluirá. Vivir, ente todo, debe consistir en la tarea de autoconocernos. Porque en esta fábula veremos cómo este león, al final, era un león ingenuo.  

Había un león enamorado de la hija de un labrador y se la pidió en matrimonio. El labrador no podía entregar a su hija a tan fiera salvaje pero tampoco podía negársela por el temor que la fiera le inspiraba. Como el león no paraba de insistirle día tras día y, a riesgo de que se enfadase la fiera, el labrador le dijo que era digno del amor de su hija y que le entregaría a ésta con la condición de que se arrancara las uñas y se cortara los dientes porque eso era lo que atemorizaba a su hija.

El león acepto las condiciones por el inmenso amor puro y auténtico que tenía por ella.

Una vez que cumplió lo acordado y cambió su aspecto, el inofensivo león se presentó en la puerta de la casa del labrador, al verle éste tan inofensivo lo hecho de allí a golpes y lo amenazó con matarlo si se volvía a presentar.

El león aprendió que nunca hay que despojarse de todas tus defensas por que te harán vulnerable ante los que antes te respetaban.

Reflexión

En la fábula del león enamorado es válido preguntarnos: ¿respetaban antes al león? Está claro que esas personas le temían; ahora es muy fácil confundir la autoridad con el autoritarismo. Piensa que eres tú un jefe y que tus empleados siempre asienten ante ti, pero ¿lo hacen por convicción y respeto o por temor? La persona que nunca se ha cuestionado siempre es la persona que no ha descubierto sus flaquezas, sus puntos débiles, y al no descubrirlas no podrá ejercitarlas como si fuera un músculo para hacerlas más fuerte. Quienes nunca se cuestionan son los verdaderos débiles. Miremos a ese león que nunca discutió su propia autoridad y terminó siendo un simple ingenuo. Pero ante todo, el león siempre será un león. Tú siempre debes ser tú.

Tomado de http://pymex.pe/25

Publicado en Fabulas para reflexionar | Etiquetado , , | 2 comentarios

5 ideas radicales sobre el cambio radical


newly transformed Tree Nymph butterfly hanging on a cocoon

Por Jennifer Delgado.

¿En alguna ocasión has tenido el deseo de abandonarlo todo y empezar de nuevo?

¿Has querido hacer borrón y cuenta nueva?

¿Has pretendido cambiar radicalmente de vida, convertirte en otra persona?

A veces, cuando los problemas nos abruman, pensamos en cambiar radicalmente.

Asumimos que un cambio radical es la solución a todas nuestras dificultades. De hecho, es probable que fantaseemos a menudo con esta idea. Nos imaginamos cómo sería nuestra vida en otro sitio, si pudiésemos borrar de un plumazo el pasado o si de repente nos convirtiésemos en otra persona. El cambio radical se convierte en una panacea.

Sin embargo, lo cierto es que en la mayoría de los casos el cambio radical no solo no es necesario sino que incluso puede ser contraproducente.

¿Por qué el cambio radical no siempre es la solución?

1. El cambio radical no es una varita mágica.

Cuando estamos llenos de problemas, es normal que asumamos una actitud pesimista y que creamos que nada funciona en nuestra vida. Sin embargo, si adoptamos cierta distancia emocional nos daremos cuenta de que no es así. Hay áreas que debemos “retocar” y otras que funcionan discretamente bien y que nos pueden servir de base para el cambio que verdaderamente necesitamos.

Además, ¿estás completamente seguro de que el cambio lo arreglará todo? ¿Es una solución instantánea a todos tus problemas? La mala noticia es que los cambios radicales a menudo son como una inundación después de un periodo de sequía, solo empeoran las cosas.

2. El cambio radical no te permite huir de ti.

Si aplicas el Efecto Mariposa a tu situación actual, te darás cuenta de que los problemas que tienes han sido creados, en parte, por tus decisiones, actitudes y comportamientos pasados. Esto significa que aunque cambies de trabajo, de pareja y de país, si no cambias tú mismo, los problemas se reproducirán allí donde vayas porque tú formas parte de ellos.

Pensar en un cambio de vida radical sin cambiar uno mismo es tan improductivo como cambiar el escenario cuando en realidad el problema consiste en que hay un mal actor. Por tanto, antes de dar el paso definitivo, ¿estás completamente seguro de que en otro sitio te irá mejor y los problemas no volverán a aparecer o es solo una ilusión?

3. El cambio radical puede llevarte a la inacción.

Algunas personas quieren que su vida cambie pero no quieren cambiar su vida. No se trata de un juego de palabras sino del hecho de que algunos desean que su vida cambie pero no están dispuestos a trabajar para lograrlo. El cambio radical, al ser tan inespecífico, se presta a la inacción.

Al no saber ni por dónde empezar, lo más usual es que el cambio se convierta en una utopía que solo sirve para generar frustración porque comparamos continuamente nuestra situación actual con la situación deseada. Pero no hacemos nada para lograr que las cosas cambien. Por eso es conveniente preguntarse: ¿realmente quieres cambiar o estás utilizando la idea del cambio radical como una excusa para que todo siga igual?

4. El cambio radical da miedo.

Cuando pensamos en un cambio radical, lo usual es que nos concentremos en los resultados, nos vemos al final del trayecto, tranquilos y satisfechos con lo que hemos logrado.

Sin embargo, cuando llega el momento de poner manos a la obra nos damos cuenta de que todo no es tan sencillo, los cambios radicales a menudo demandan hacer grandes sacrificios, asumir riesgos y, de cierta forma, son como lanzarse al vacío sin paracaídas. Obviamente, eso da miedo. Y el miedo nos detiene antes de empezar.

Al contrario, si planificamos pequeños pasos, tendremos un mayor control sobre la situación y podemos lograr el cambio que deseábamos sin tanta ansiedad. Por eso, siempre es recomendable que te cuestiones: ¿existe alguna manera más segura desde el punto de vista emocional de emprender el cambio?

5. El cambio radical no te conducirá al paraíso que imaginas.

Muchas personas acarician la idea de cambiar radicalmente sus vidas como si fuera una panacea, como si se tratara de llegar a un paraíso donde todo es perfecto. Sin embargo, cualquier país, relación de pareja o trabajo entraña dificultades y nos planteará nuevos retos.

Pensar en el cambio radical como en el paraíso solo hará que te decepciones y que te preguntes si tanto esfuerzo ha valido la pena. Cambiar implica mejorar pero no significa que todo será perfecto y es importante estar preparados para las nuevas dificultades que podemos encontrar a nuestro paso.

Recuerda que es más fácil ponerte unas zapatillas cómodas que alfombrar todo el mundo. Por tanto, pregúntate: ¿estoy intentando escapar de una realidad que no me gusta en la búsqueda del paraíso o simplemente estoy buscando un sitio donde pueda sentirme mejor?

Por supuesto, estas ideas no significan que el cambio radical no sea posible y, en algunos casos, incluso necesario. Solo son una señal de alarma que te permitirán reflexionar antes de dar el gran paso.

Autora: Jennifer Delgado Suárez

Tomado de https://jcvalda.wordpress.com/2014/11/17/5-ideas-radicales-sobre-el-cambio-radical/24

Publicado en Cambio, Coach, Coaching, Coaching personal, Creencias, Desarrollo personal, Hábitos, Liderazgo personal, Motivación, Objetivos | Etiquetado , , , , | Deja un comentario

Epicteto de Frigia


Epicteto de Frigia

“Algunas cosas están bajo nuestro control y

otras no. Sólo tras haber hecho frente a esta

regla fundamental y haber aprendido a

distinguir entre lo que podemos controlar y lo

que no, serán posibles la tranquilidad interior y

la eficacia exterior”

 

Epicteto de Frigia

Publicado en Citas | Etiquetado , | Deja un comentario